Los daños fueron detectados en la madrugada del 26 de enero y la investigación preliminar se inició bajo la sospecha de sabotaje grave. En ese contexto, el buque fue incautado.
El Servicio de Guardacostas sueco (Kustbevakningen), que ha asistido al Servicio de Seguridad de Suecia (Säkerhetspolisen) en la investigación, concluye ahora su labor en torno al buque y retoma sus actividades ordinarias. Daniel Stenling, jefe operativo adjunto del Servicio de Guardacostas sueco, destaca la colaboración interinstitucional como factor decisivo para los resultados de la investigación.
− Desde la rotura del cable hemos trabajado en estrecha colaboración con el fiscal y el Servicio de Seguridad. Ha sido un trabajo intenso y orientado a resultados. Junto con la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas suecas (Försvarsmakten) hemos podido aportar información y análisis que han resultado determinantes para la investigación, afirma en el comunicado de prensa de la institución.
Mats Ljungqvist señala que la investigación ha sido sistemática y minuciosa con el fin de esclarecer los hechos, y que la colaboración con el Servicio de Guardacostas, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas suecas ha sido fundamental para el trabajo investigativo.
El Servicio de Seguridad sueco (Säkerhetspolisen) dirige la investigación preliminar bajo la supervisión de Mats Ljungqvist y ha llevado a cabo un gran número de interrogatorios, análisis e inspecciones del lugar de los hechos. A pesar de que las sospechas de sabotaje han sido descartadas, la investigación preliminar continúa para determinar si se pudieron haber cometido otros delitos en relación con el incidente.

