Los bombarderos aterrizaron en Luleå-Kallax (norte de Suecia) el 23 de febrero, lo que marca la segunda vez que bombarderos estadounidenses se basan en territorio sueco.
El ejercicio incluyó escenarios de ataque contra objetivos terrestres y apoyo aéreo cercano, todo con el objetivo de fortalecer la asociación y aumentar la preparación operativa. A través de Vanguard Adler, la BTF 24-2 buscó ejercitar la capacidad de integrar rápidamente fuerzas y equipos en instalaciones de aliados y socios. Según funcionarios, todos los objetivos del ejercicio fueron cumplidos, según informa el USEUCOM.
El teniente coronel Benjamin Jamison, de la BTF, declaró lo siguiente: "Esta temprana oportunidad para que nuestras tripulaciones ejerciten nuestras capacidades de defensa colectiva con nuestros socios suecos, próximos a convertirse en aliados de la OTAN, en la región ártica es extraordinaria."
Jamison continuó: "Esto demuestra nuestro firme compromiso con nuestros socios y aliados, nuestro amplio alcance operativo y envía un poderoso mensaje disuasorio a posibles adversarios."
El general de división Jonas Wikman, jefe de la Fuerza Aérea sueca, señaló en un comunicado de prensa de las Fuerzas Armadas Suecas (Försvarsmakten) del 23 de febrero: "En estos tiempos de incertidumbre, con una inminente adhesión a la OTAN, es fundamental contar con socios comprometidos. Hemos realizado ejercicios conjuntos de forma recurrente con la Bomber Task Force, donde hemos practicado toda la cadena operativa, desde escolta y comunicaciones hasta el empleo real de armamento. Ahora continuamos nuestra cooperación basando de nuevo el B-1B Lancer en suelo sueco para ejercitar juntos."

