Scania ha entregado el primero de tres camiones híbridos a la Administración de Material de Defensa de Suecia (FMV, Försvarets materielverk) en el marco de un proyecto de desarrollo conjunto. Para la FMV, el programa de pruebas no tiene como objetivo principal evaluar el vehículo en sí, sino investigar qué papel puede desempeñar la tecnología híbrida en los sistemas militares del futuro.

La primera entrega tuvo lugar con motivo de la feria de defensa y seguridad Eurosatory, celebrada en París. Los tres vehículos serán ahora evaluados por las Fuerzas Armadas Suecas (Försvarsmakten) en todas las ramas de las fuerzas armadas.

– Exactamente, aquí no se trata tanto de evaluar los propios vehículos, sino más bien la tecnología que hay detrás, afirma el general de brigada Jonas Lotsne, jefe del área de actividad de Material del Ejército en la FMV, en una entrevista con Nordic Defence Sector.

Según Lotsne, el foco principal está en la propulsión híbrida y el suministro de energía.

– Lo que abordamos aquí tiene que ver con la propulsión híbrida, con el suministro de energía, con la creciente necesidad que tienen las Fuerzas Armadas en relación con la electricidad y cómo se puede producir, afirma.

Scania describe en un comunicado de prensa que los camiones híbridos tienen como objetivo ampliar el conocimiento sobre cómo pueden utilizarse los trenes de potencia electrificados en aplicaciones militares. Entre las características que se examinarán figuran la eficiencia en el consumo de combustible, la posibilidad de avance silencioso mediante motor eléctrico y la capacidad de funcionar como plataformas de energía móviles.

Los vehículos se basan en una solución híbrida enchufable en la que el motor de combustión y el motor eléctrico pueden utilizarse por separado o de forma conjunta. La capacidad de la batería es de 208 kWh y el sistema puede suministrar electricidad a sistemas externos como puestos de mando, sensores, equipos de comunicación o acantonamientos temporales. El chasis utilizado es el modelo R 460 B4x4HZ.

– Espero con interés aprender muchísimo de esto y que nos ayude a encontrar el camino hacia nuevas tecnologías y, a largo plazo, también en la ambición de adquirir material, afirma Lotsne.

La FMV tampoco descarta que las experiencias obtenidas en el proyecto puedan tener relevancia mucho más allá del ámbito del transporte.

– No descarto en absoluto que utilicemos tecnología híbrida en otros tipos de vehículos. Esta tecnología que presenta Scania resulta interesante también en sistemas de vehículos de combate. La aceleración, el silencio, la firma térmica, las armas de alta energía, entre otros aspectos. Así que hay varias áreas de aplicación que creo que pueden trasladarse a otros sistemas de vehículos, señala Lotsne.

La cuestión de la infraestructura de carga ha sido señalada durante mucho tiempo como un obstáculo para una mayor electrificación en las aplicaciones militares. Según Lotsne, es también una de las razones por las que las Fuerzas Armadas Suecas han esperado hasta ahora.

– Ese debate lo hemos tenido durante bastante tiempo y ha sido la barrera para dar el paso que damos ahora. No existía ninguna infraestructura de respaldo. Ahora vemos cómo, en el sector comercial privado, la infraestructura empieza a consolidarse. Y entonces surge la pregunta de cómo nuestros sistemas técnicos pueden beneficiarse de esa infraestructura, aunque no todo esté al cien por cien en este momento, afirma.

Scania señala asimismo que la empresa está estudiando cómo industrializar la producción de vehículos de defensa con propulsión híbrida e integrarla en el sistema modular de la compañía, con el fin de adaptarla a diferentes misiones y requisitos de los clientes.

Para las Fuerzas Armadas Suecas, el proyecto supone una oportunidad de probar la tecnología en condiciones operativas, según indica Scania. Para Scania, las pruebas proporcionan experiencias que pueden utilizarse para seguir desarrollando y ampliar las futuras soluciones híbridas destinadas al sector de la defensa.