Colombia ha ordenado oficialmente 17 unidades del Gripen E/F de Saab en un acuerdo valorado en 3.100 millones de euros, equivalente a aproximadamente 36.000 millones de coronas suecas. El acuerdo no solo representa un hito para el Gripen en el mercado sudamericano, sino también uno de los mayores contratos de exportación de defensa de Suecia en la era moderna.

El contrato fue firmado el 14 de noviembre en una ceremonia celebrada en Cali, con la participación del presidente Gustavo Petro y el ministro sueco de Cooperación al Desarrollo y Comercio Exterior, Benjamin Dousa. Saab entregará 15 unidades monoplaza del Gripen E y dos biplaza del Gripen F, junto con sistemas asociados, armamento y formación, entre 2026 y 2032. El acuerdo incluye también dos programas de compensación industrial con componentes industriales y sociales en áreas como salud, ciberseguridad, energía y purificación del agua.

– Estoy muy orgulloso de que Colombia haya elegido el Gripen E/F. Este es el comienzo de una sólida y duradera asociación que refuerza las capacidades de defensa, genera beneficios para la sociedad e impulsa la capacidad de innovación de Colombia, declaró el director general de Saab, Micael Johansson, en un comunicado de prensa de la compañía.

El presidente Gustavo Petro describió la firma como un momento histórico para Colombia. Subrayó que el acuerdo no se limita a las capacidades militares, sino que representa también una profundización de la cooperación política y tecnológica entre Suecia y Colombia. Según Petro, el contrato marca un nuevo capítulo en una relación construida sobre más de 150 años de amistad, confianza y respeto mutuo.

Por parte sueca, el ministro de Defensa Pål Jonson expresó su orgullo por el hecho de que Colombia se convierta en el cuarto país de la familia Gripen E, tras Suecia, Brasil y Tailandia.

– Colombia adquiere uno de los aviones de combate más avanzados del mundo, mientras que Suecia invierte simultáneamente en su propia base tecnológica, escribió Jonson.

El acuerdo ha estado precedido por una cooperación estratégica entre Suecia y Colombia, en la que los contactos diplomáticos, militares e industriales se han intensificado a lo largo del último año. Durante el salón aeronáutico F-AIR celebrado en julio, Suecia presentó el Gripen junto a Brasil, y desde entonces se han mantenido conversaciones sobre cooperación industrial.

Colombia se convierte así en el segundo país de América Latina, tras Brasil, en incorporar el Gripen. Paralelamente, se mantienen conversaciones de política de defensa entre Suecia y Perú. Durante el otoño, el ministro de Defensa Pål Jonson recibió a su homólogo peruano en Estocolmo, en el marco de un diálogo más amplio sobre cooperación en la industria de defensa. Las conversaciones abarcan, entre otros ámbitos, el desarrollo tecnológico, la innovación, los sistemas de drones y, a más largo plazo, también la aviación de combate.