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El Embajador señala a Suecia como socio clave

El embajador de Francia en Suecia, Thierry Carlier, enfatiza el papel de Suecia como socio clave para la defensa europea y destaca la profundización de la cooperación franco-sueca como importante para fortalecer la independencia estratégica de Europa. Con el aumento de los gastos de defensa de Suecia y las sólidas colaboraciones industriales, Carlier ve una buena oportunidad para desarrollar conjuntamente soluciones autónomas de la industria de defensa europea.

El Embajador señala a Suecia como socio clave

La fragata francesa Amiral Ronarc'h ha realizado recientemente una visita al puerto de Gotemburgo (oeste de Suecia) durante su primera escala internacional. A bordo, Nordic Defence Sector entrevistó al embajador de Francia en Suecia, Thierry Carlier, quien destaca la profundización de la cooperación franco-sueca y señala el aumento del gasto en defensa de Suecia como un factor decisivo para la autonomía estratégica de Europa.

En los últimos días, un gélido Gotemburgo ha acogido a un ilustre visitante, cuando la fragata francesa Amiral Ronarc'h hizo escala en la ciudad. El buque es el primero de su clase dentro de las nuevas Fragatas de Defensa e Intervención (FDI) que actualmente se construyen para la Armada francesa, aunque está lejos de ser el último. Francia ha encargado cinco buques de esta clase, mientras que Grecia ha realizado un pedido de cuatro.

Entre el 2 y el 5 de febrero, el Amiral Ronarc'h estuvo atracado en Gotemburgo; posteriormente, el buque zarpó en una travesía más prolongada para verificar que todos los sistemas funcionan correctamente antes de su entrada oficial en servicio. Nordic Defence Sector estuvo presente para una visita a bordo, y el concepto de "olor a nuevo" resulta plenamente aplicable —tanto en sentido literal como figurado— a este buque recién construido.

Tras un recorrido por el buque, tanto los visitantes como la tripulación recibieron también la visita del embajador de Francia en Suecia, Thierry Carlier. En una entrevista realizada en el puente de mando de la fragata, Carlier habla sobre la cooperación franco-sueca y su visión de la autonomía estratégica de Europa.

– Considero que ha llegado verdaderamente el momento de que Europa tome su destino en sus propias manos. Suecia es un ejemplo muy destacado de ello, gracias al notable incremento de sus presupuestos de defensa, afirma Thierry Carlier.

Suecia y Francia mantienen una asociación estratégica consolidada desde 2017. La cooperación se inició con un enfoque en la transición verde y sostenible, incluyendo iniciativas conjuntas en transporte inteligente y ciudades sostenibles. En 2019, la asociación se renovó con un mayor énfasis en la innovación y la digitalización, siendo el sector espacial uno de varios ejemplos. En 2024 se dio el siguiente paso, cuando la cooperación pasó a abarcar también la defensa y la seguridad. El embajador Carlier valora positivamente esta evolución.

– Todos los ámbitos de la asociación están estrechamente interconectados y se sustentan, entre otras cosas, en los sólidos vínculos culturales e históricos que unen a nuestros países. Compartimos también los mismos valores fundamentales, y en el mundo en que vivimos hoy, Francia y Suecia necesitan estar hombro con hombro para defenderlos y contribuir a una Europa más fuerte, señala Carlier.

¿Cómo valora usted la evolución de la cooperación durante el último año?

– Los ejemplos que he mencionado muestran claramente que la asociación estratégica entre nuestros países se ha desarrollado y profundizado a un ritmo muy elevado. Al mismo tiempo, existen importantes oportunidades de cara al futuro. La defensa total (Totalförsvar) es un ámbito en el que veo un claro potencial para una cooperación aún más estrecha entre nuestros dos países.

El embajador Carlier ha subrayado reiteradamente durante el último año la importancia de la autonomía europea y la necesidad de que Europa asuma la responsabilidad de liderar el camino hacia una mayor independencia estratégica. Ahora señala a Suecia en particular como un ejemplo a seguir.

– Suecia alcanzará el 3,5 por ciento del PIB en gasto en defensa, y este claro enfoque crea una oportunidad única para construir y reforzar el pilar europeo dentro de la OTAN. Ha llegado el momento de desarrollar en serio soluciones autónomas de industria de defensa europea de forma conjunta entre Suecia y Francia. Contamos tanto con la competencia como con los activos industriales para lograrlo, afirma Carlier, y añade:

– Todo ello sin situarnos en modo alguno en contraposición a Estados Unidos, que es y seguirá siendo un aliado muy sólido dentro de la OTAN. Debemos ser plenamente interoperables y seguir los mismos estándares, pero al mismo tiempo desarrollar soluciones europeas independientes.

¿Qué deben tener en cuenta los actores nórdicos al invertir en Francia?

– Si consideramos el tejido empresarial en su conjunto, y no únicamente la industria de defensa, la cooperación industrial entre nuestros países ha crecido considerablemente durante la última década. Suecia es hoy el undécimo mayor inversor extranjero en Francia, con más de 11.000 millones de euros invertidos, y el noveno mayor empleador con más de 100.000 empleados. En lo que respecta a la industria de defensa, las colaboraciones deben basarse en necesidades operativas comunes, siendo el GlobalEye un buen ejemplo de ello.

¿Y qué es importante que tengan en cuenta los actores franceses al invertir en Suecia?

– Suecia es uno de los países más innovadores de Europa y ofrece enormes oportunidades en materia de innovación. Existe aquí un entorno empresarial extraordinariamente dinámico y creativo, lo que hace al país muy atractivo también para las inversiones francesas, concluye Thierry Carlier.