Hoy, el investigador especial Per Westerberg ha entregado su informe Un marco normativo moderno y adaptado para el material de guerra a la ministra de Asuntos Exteriores Maria Malmer Stenergard (M). La investigación propone actualizaciones del control de exportaciones sueco de material de guerra a la luz de la adhesión del país a la OTAN y de la situación de seguridad.

Entre las propuestas figura la actualización de las directrices gubernamentales para la exportación y la cooperación internacional, con énfasis en que las colaboraciones con países aliados de la OTAN deberán considerarse, en principio, compatibles con la política de seguridad y defensa de Suecia. La investigación también recomienda que Suecia se adhiera al acuerdo de control de exportaciones de 2019 entre Francia, España y Alemania para facilitar la cooperación internacional en materia de equipamiento, también conocido como el Acuerdo de Aquisgrán.

La Asociación Sueca de Empresas de Seguridad y Defensa (SOFF, Säkerhets- och försvarsföretagen) publica en un comunicado en LinkedIn que acoge favorablemente las propuestas del informe sobre el fortalecimiento de la cooperación internacional, en particular la recomendación de que Suecia se adhiera al Acuerdo de Aquisgrán sobre control de exportaciones. Al mismo tiempo, dirigen críticas a partes de la propuesta que, a su juicio, corren el riesgo de generar incertidumbre, como la posibilidad de interrumpir las entregas a países aliados en conflicto, así como cambios burocráticos que podrían prolongar los plazos de tramitación.

El informe también propone una flexibilización de los requisitos de autorización para los subcontratistas, normas relativas a las armas de fuego civiles y medidas para reforzar el papel de Suecia en la cooperación internacional en materia de equipamiento. Asimismo, se abordan las sanciones económicas, las escalas de penas y la protección del secreto con el fin de modernizar y agilizar el marco normativo.

La investigación propone, por tanto, exenciones del requisito de licencia de actividad para determinados subcontratistas que únicamente fabrican componentes para proveedores finales, quienes asumen en cambio la responsabilidad global. El objetivo es reducir la carga administrativa y reforzar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas sin comprometer el control de exportaciones. Durante la rueda de prensa, el investigador señaló que esta medida también es bien recibida por la Inspección de Productos Estratégicos (ISP, Inspektionen för strategiska produkter).

El informe será sometido a consulta pública para su tramitación posterior. Según la ministra de Asuntos Exteriores, se espera que un proyecto de ley sea presentado en la primavera de 2026.