Ucrania y Noruega lanzan un nuevo programa conjunto de innovación centrado en tecnología de defensa. Brave–Norway, como se denomina la iniciativa, cuenta con un presupuesto inicial de 20 millones de euros y está dirigido a empresas y entornos de investigación de ambos países. Todas las tecnologías desarrolladas en el marco del programa serán probadas en Ucrania.

– Este es el primer programa bilateral de contribución que llevamos a cabo junto con el gobierno de otro país. Brave–Norway es un ejemplo de cómo la cooperación internacional puede generar nuevas soluciones para la seguridad común, afirma el ministro ucraniano de Transformación Digital, Mykhailo Fedorov.

La iniciativa fue presentada en una ceremonia celebrada en Kiev el 7 de octubre, donde se firmó un memorando de entendimiento entre el Ministerio de Transformación Digital de Ucrania y el Ministerio de Defensa de Noruega. La parte noruega está coordinada por el Instituto de Investigación de Defensa de Noruega (Forsvarets forskningsinstitutt, FFI), mientras que Ucrania está representada por la plataforma de innovación Brave1.

Según Andreas Flåm, secretario de Estado del Ministerio de Defensa de Noruega, la guerra en Ucrania es un ejemplo de la rapidez con que pueden cambiar las necesidades tecnológicas en combate. Considera que es fundamental contribuir a una innovación ágil para proporcionar a Ucrania una ventaja operativa.

– Vemos esto como una forma de reforzar la resiliencia y la capacidad de innovación de Ucrania, pero también como una oportunidad para adquirir nuevos conocimientos. La tecnología desarrollada no solo se entregará a Ucrania, sino que también podría resultar relevante para nuestra propia defensa, afirma Flåm.

El programa abarca, entre otros ámbitos, sistemas basados en inteligencia artificial, tecnología de drones, ciberdefensa, misiles, defensa antiaérea y soluciones marítimas autónomas. Los proyectos pueden financiarse a través de dos vías: mediante hackatones en los que se desarrollan soluciones concretas en colaboración entre técnicos noruegos y ucranianos, o mediante convocatorias específicas de apoyo a la innovación dirigidas a empresas y consorcios.

Las soluciones serán probadas a través de la plataforma Test in Ukraine, lo que establece un vínculo directo con la verificación práctica sobre el terreno. Se trata de un modelo que, según tanto el FFI como Brave1, resulta fundamental para acelerar el desarrollo e identificar soluciones con relevancia real en el campo de batalla.

– A través de este programa, podremos probar y evaluar tecnología de defensa noruega en un contexto operativo real. Esto nos aporta una experiencia invaluable y refuerza las capacidades de nuestra industria e investigación, declara Kenneth Ruud, director del FFI.

Brave1 fue fundada en 2023 y se ha convertido rápidamente en un centro neurálgico para el desarrollo de soluciones avanzadas de defensa en Ucrania. Se espera que Brave–Norway inicie su primera fase antes de fin de año.