Noruega y Francia han firmado un nuevo acuerdo bilateral de defensa, denominado el Acuerdo de Narvik, que incluye una cláusula de defensa mutua por la que ambos países se comprometen a prestarse asistencia, incluida la militar, en caso de necesidad. Al mismo tiempo, Noruega se adhiere a la iniciativa francesa sobre disuasión nuclear europea, junto con otros nueve países europeos.
Así se desprende de un comunicado de prensa del gobierno noruego.
El acuerdo fue firmado en París por el ministro de Defensa noruego Tore O. Sandvik y la ministra de Defensa francesa Catherine Vautrin. El nombre hace referencia a la batalla de Narvik (norte de Noruega) durante la Segunda Guerra Mundial, en la que fuerzas noruegas y francesas participaron en la primera victoria aliada contra la Alemania nazi.
– Nos enfrentamos a la situación de seguridad más grave desde la Segunda Guerra Mundial. El gobierno aplica una estrategia destinada a reforzar los fundamentos de la seguridad noruega. La membresía en la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) es decisiva para nuestra seguridad nacional, afirma el primer ministro noruego Jonas Gahr Støre en el comunicado.
Describe el acuerdo como parte de la llamada "estrategia de cobertura" (hedging strategy) de Noruega, mediante la cual el país profundiza su cooperación en materia de defensa con varias de las principales potencias militares europeas, en paralelo a la cooperación con la OTAN y la relación con Estados Unidos. En el último semestre, Noruega también ha firmado acuerdos de defensa con el Reino Unido y Alemania.
– El Acuerdo de Narvik dará un nuevo impulso a nuestra cooperación. El acuerdo contiene una disposición de defensa mutua: nuestros dos países se comprometen a prestarse asistencia, incluida la ayuda militar, si surge la necesidad, declara Støre.
Según el gobierno noruego, el acuerdo abarca, entre otros aspectos, la cooperación operativa en el Ártico, ejercicios y entrenamiento, preposicionamiento de material, ciberseguridad, cooperación espacial, seguridad marítima, apoyo a Ucrania y cooperación en la industria de defensa.
Al mismo tiempo, Noruega anuncia su adhesión a la iniciativa francesa sobre disuasión nuclear europea, presentada por el presidente Emmanuel Macron a principios de este año. Además de Francia, participan el Reino Unido, Alemania, Polonia, los Países Bajos, Suecia, Dinamarca, Bélgica, Grecia y Noruega.
NDS (Nordic Defence Sector) informó en marzo de que Suecia y Dinamarca se habían sumado a un diálogo con Francia sobre cómo reforzar la seguridad europea y la disuasión nuclear. En aquel momento, el primer ministro sueco Ulf Kristersson y la primera ministra danesa Mette Frederiksen subrayaron que la iniciativa funcionaría como complemento a la disuasión existente de la OTAN y no supondría ningún cambio en la doctrina nuclear de sus respectivos países.
En abril, NDS también informó de que Suecia y Francia celebraron su primera reunión en el marco de un Grupo Conjunto de Dirección Nuclear (Nuclear Steering Group) en París, como parte del esfuerzo francés por establecer diálogos estratégicos bilaterales sobre armamento nuclear con países socios europeos.
– Junto con algunos de nuestros socios y aliados más cercanos, Noruega debatirá con mayor detalle cómo el arsenal nuclear francés puede contribuir a reforzar la seguridad y la disuasión europeas, afirma Støre.
Al mismo tiempo, subraya que el proceso no implica ningún cambio en la política nuclear de Noruega.
– No debe haber armas nucleares en suelo noruego en tiempos de paz, declara Støre.
El ministro de Defensa Tore O. Sandvik describe el acuerdo como un instrumento para reforzar la autonomía estratégica de Europa.
– El Acuerdo de Narvik es una parte importante de nuestra estrategia para salvaguardar los intereses noruegos de defensa y seguridad en un momento en que Europa debe fortalecer sus capacidades defensivas, afirma.

