Del 23 al 25 de septiembre, 160 participantes de unos 20 países se reunirán en el ejercicio internacional Nordic Pine 25, con la Universidad Tecnológica de Luleå (norte de Suecia) como sede. El ejercicio está organizado por la Organización de Ciencia y Tecnología (STO, por sus siglas en inglés) de la OTAN y se celebra simultáneamente en Luleå (norte de Suecia), Espoo (sur de Finlandia) y Múnich (Alemania), así como en formato en línea.
El objetivo es reforzar la resiliencia frente a las amenazas híbridas dirigidas contra el suministro energético. Los participantes practican la gestión de escenarios como ciberataques, operaciones de influencia, sabotaje o escasez de recursos, con especial atención a los sistemas de energía renovable como la energía eólica, hidroeléctrica, solar e hidrógeno.
– Si el suministro eléctrico y de calefacción falla, supone una presión enorme para toda la sociedad y para la defensa. Ya estamos viendo ataques a gran escala contra la red eléctrica, afirma Anton Lif, director de proyecto en Saab y director del ejercicio Nordic Pine 25.
El escenario está vinculado a un conflicto a gran escala en el que la OTAN analiza qué recursos civiles y militares son necesarios para defender el norte de Europa. El ejercicio se basa en los conceptos de la OTAN Concept Development Assessment Game (CDAG) y Table-Top Exercise (TTX), y se lleva a cabo en formato híbrido.
Parte del objetivo es profundizar en la cooperación entre Estados Unidos, la Unión Europea y los países nórdicos, así como garantizar la seguridad del suministro de energía renovable. Investigadores, autoridades, fuerzas de defensa e industria participan conjuntamente para reforzar la resiliencia de la sociedad.

