– La gran afluencia de nuevos actores es enormemente importante para el ecosistema. Nosotros –empresas y organismos públicos– tenemos la responsabilidad de garantizar que las buenas ideas encuentren terreno fértil y redunden en beneficio de soldados, pilotos y marineros, afirma Robert Limmergård de SOFF.
El informe muestra que varios factores han contribuido al aumento de nuevas empresas en el sector de defensa, entre ellos el crecimiento del mercado tras la invasión rusa de Ucrania y el mayor acceso a capital de riesgo. Las empresas analizadas operan en una amplia variedad de ámbitos, desde software e inteligencia artificial hasta sistemas no tripulados y equipamiento personal.
Entre los desafíos mencionados con mayor frecuencia se encuentran la dificultad para establecer contacto con las Fuerzas Armadas Suecas (Försvarsmakten) y la Administración de Material de Defensa de Suecia (FMV), así como los prolongados procesos y los complejos marcos normativos. Varias empresas expresaron también incertidumbre en torno a la colaboración con empresas de defensa consolidadas, tanto en lo que respecta a sus ventajas como a sus posibles riesgos.
SOFF señala que continuará apoyando a estas empresas mediante actividades de desarrollo del conocimiento y la creación de más espacios de encuentro para facilitar la colaboración y el desarrollo empresarial dentro del sector.

