Tony Ring es el presidente del consejo municipal de Karlskoga (centro de Suecia). En FSN Perspektiv describe el impacto de los años de desarme en la localidad y lo que el municipio hace ahora para crear condiciones de mayor crecimiento tras la decisión de defensa de 2020.

Hace 50 años, AB Bofors en Karlskoga contaba con más de 10.000 empleados, y el orgullo tanto de quienes trabajaban en la industria de defensa como de los habitantes de Karlskoga en general era palpable. A finales de la década de 1980, la situación mundial general provocó un marcado declive en la industria de defensa, y dentro de Nobel Industrier, con su filial Bofors, el número de empleados se redujo en varios miles.

En 1991, Nobel Industrier se fusionó con FFV en la empresa conjunta Swedish Ordnance, lo que trajo consigo nuevas racionalizaciones. Las reestructuraciones llevadas a cabo en la industria de defensa durante la década de 1990 tuvieron grandes consecuencias para Karlskoga. Un ejemplo es que se demolieron más de 1.500 viviendas de titularidad pública, lo que constituye un triste récord de demoliciones para un municipio sueco.

También cambió con el tiempo la actitud hacia la industria de defensa, y el orgullo que antes se sentía por Bofors se transformó en muchos casos en una sensación de culpa y vergüenza.

La situación se complicó aún más cuando el Riksdag (Parlamento sueco) acordó dos decisiones de defensa que supusieron drásticas reducciones de las fuerzas armadas suecas. A principios de la década de 2000, la estructura empresarial anterior se dividió y dio lugar, en términos simplificados, a dos empresas separadas.

BAE Systems Bofors, con productos en los ámbitos de la defensa antiaérea y la artillería, y Saab Dynamics, con productos como el lanzagranadas Carl-Gustaf, el misil Robot 70 y el AT4. La realidad y el día a día eran, por tanto, completamente distintos para la industria de defensa y para el municipio de Karlskoga si se comparan los años récord de la década de 1970 con la dura situación que imperaba hace poco más de diez años.

Entonces llegó el giro...

Los primeros indicios de una nueva perspectiva sobre la importancia de unas fuerzas armadas suecas más sólidas pudieron apreciarse con motivo de la anexión ilegal de Crimea por parte de Rusia. En el caso de Karlskoga, fue la decisión de defensa de 2020 la que supuso el giro definitivo: los nuevos y cuantiosos pedidos a la industria de defensa local y la decisión de restablecer el Regimiento de Artillería A9 en Kristinehamn (centro de Suecia) plantearon exigencias completamente nuevas al municipio en materia de cooperación empresarial y construcción de viviendas.

Para responder a las demandas de la industria, el municipio puso en marcha una función de apoyo en Karlskoga que ofrece ayuda en materia de contratación, servicios de acogida para nuevos residentes y un mandato general de promoción de Karlskoga como municipio ante los potenciales nuevos empleados de la industria. Desde el punto de vista estratégico, el municipio trabaja también intensamente para desarrollar nuevos suelos industriales y facilitar la construcción de nuevas viviendas. Antes de 2025, más de 800 nuevas unidades residenciales estarán listas.

En otras palabras, resulta imposible no advertir el poderoso crecimiento que caracteriza a Karlskoga hoy en día, pero la mayor diferencia se percibe de una manera completamente distinta. ¡El orgullo ha vuelto! La industria de defensa da testimonio de un clima completamente diferente en lo que respecta a la contratación de nuevos empleados. Hoy en día, ingenieros recién titulados acuden a Saab y BAE porque quieren contribuir a marcar la diferencia, algo que no ocurría hace unos años.

Hoy existe de nuevo en Karlskoga la sensación de que lo que desarrollamos y fabricamos en nuestra ciudad realmente marca la diferencia y contribuye a que Ucrania pueda defenderse de la brutal invasión rusa.

¡Karlskoga ha tomado su revancha!

Tony Ring

Presidente del Consejo Municipal del municipio de Karlskoga