Según el acuerdo, presentado esta mañana, se podrán financiar mediante préstamos hasta 300.000 millones de coronas suecas entre 2026 y 2034. De esta cantidad, un máximo de 50.000 millones de coronas podrán destinarse a inversiones en la defensa civil, como el almacenamiento de reservas e infraestructuras. El apoyo a Ucrania no está sujeto a este límite.
– Este acuerdo allana el camino para un rearme histórico de la defensa que hará a Suecia y a la OTAN más seguras. Ahora todos los implicados, en forma de Gobierno, autoridades de defensa y actores de la defensa total, deben hacer todo lo posible para acelerar el rearme en los próximos años, afirma el ministro de Defensa Pål Jonson.
Las partes coinciden en que la financiación mediante préstamos es una solución temporal. El sector público deberá recuperar el equilibrio financiero a más tardar en 2035, y el ancla de deuda seguirá siendo el 35 por ciento del PIB.
El rearme incluye, entre otras medidas, el aumento de la capacidad de combate de las unidades de las Fuerzas Armadas Suecas (Försvarsmakten), inversiones en material, munición, logística y capacidad de mantenimiento, así como el refuerzo de capacidades prioritarias como la defensa aérea y el ataque de largo alcance. En el ámbito de la defensa civil, se destaca la necesidad de asegurar infraestructuras críticas para la sociedad y reservas de preparación.
Las inversiones en investigación e innovación también se señalan como prioritarias, entre otras cosas para posibilitar el rápido desarrollo tecnológico y reforzar la soberanía de Suecia en áreas estratégicas.
Se espera que en otoño se inicie un nuevo proceso de política de defensa, momento en el que el Gobierno retomará las conversaciones con los partidos del Riksdag para consolidar las próximas decisiones.

