– La fortaleza de los modelos multimodales reside en su capacidad para evaluar distintos tipos de información de forma simultánea. Eso los hace prometedores para gestionar entornos complejos, como los campos de batalla, aunque siguen siendo muy exigentes en cuanto a recursos, afirma Edward Tjörnhammar, investigador del FOI y uno de los autores del informe, en el comunicado de prensa.
El informe señala áreas de aplicación como el análisis de imágenes satelitales, el audio procedente del campo de batalla y el geoposicionamiento. Al mismo tiempo, el desarrollo plantea interrogantes sobre cómo las decisiones autónomas en los sistemas de armas y la gestión de la información afectan a la moral y la ética en el ámbito militar.
– Un mayor número de decisiones autónomas en la cadena de mando significa que los seres humanos toman menos decisiones de carácter moral. Ese es un desafío central, afirma Tjörnhammar.
El FOI destaca que las soluciones comerciales suelen allanar el camino para las aplicaciones militares, pero subraya la importancia de integrar consideraciones morales en el desarrollo de la inteligencia artificial para la defensa. El informe también advierte sobre el posible uso indebido de la tecnología, algo que requiere un debate democrático sobre su papel en la sociedad.
El informe concluye señalando que los modelos de inteligencia artificial multimodales probablemente influirán de manera profunda tanto en la vida cotidiana como en la defensa del futuro.

