El Instituto de Investigación de las Fuerzas de Defensa de Finlandia (Finnish Defence Forces Research Agency, FDRA) ha publicado un nuevo estudio sobre cómo puede evolucionar el entorno operativo del país hasta 2040. El estudio identifica cinco fuerzas impulsoras generales que se prevé tendrán mayor relevancia para la defensa y la seguridad de Finlandia durante los próximos 15 años.

Según un comunicado de prensa del FDRA, el estudio Finnish Future Operational Environment 2040 se basa en análisis estratégicos de prospectiva anteriores, así como en estudios internacionales sobre entornos operativos futuros. Su objetivo es describir las condiciones particulares del entorno operativo de Finlandia en 2040 y analizar cómo estas afectan a la defensa del país.

El estudio identifica cinco impulsores centrales del cambio: la competencia entre grandes potencias, las amenazas procedentes del entorno de seguridad inmediato, las alianzas y asociaciones, la naturaleza cambiante de la guerra, y la sociedad finlandesa junto con su defensa total (totalförsvar). El estudio concluye que Rusia seguirá representando una amenaza militar permanente para Finlandia, al tiempo que el desarrollo de la OTAN, la arquitectura de seguridad europea y la creciente importancia del Ártico influirán en el entorno operativo futuro.

El informe señala también que las nuevas tecnologías, entre ellas la inteligencia artificial, la tecnología cuántica, los sistemas autónomos y las capacidades basadas en el espacio, pueden transformar la guerra del futuro. Al mismo tiempo, se subraya que las armas nucleares, el cambio climático, la seguridad del suministro y la resiliencia de la sociedad seguirán teniendo una gran importancia para la defensa de Finlandia.

El estudio describe dos trayectorias de desarrollo generales: un entorno de seguridad prolongadamente inestable sin guerra abierta, y un escenario en el que una guerra en el norte de Europa afecta directamente a Finlandia. Independientemente de cómo evolucione la situación, se prevé que la incertidumbre, las perturbaciones simultáneas y la necesidad de una defensa que abarque a toda la sociedad caracterizarán el entorno operativo hasta 2040. Al mismo tiempo, se concluye que Finlandia debería evitar medidas a corto plazo y reactivas, así como un sistema de defensa en estado de máxima alerta permanente. Como miembro de la OTAN, Finlandia tiene, según el estudio, mejores posibilidades que antes de influir en su propio desarrollo en materia de seguridad.