El instituto de investigación de las Fuerzas de Defensa de Finlandia ha finalizado el estudio FIN FOE 2040, un análisis del futuro entorno operativo del país y sus consecuencias para la defensa nacional. El estudio tiene como objetivo respaldar la planificación de defensa a largo plazo y la preparación.

El estudio identifica cinco fuerzas impulsoras generales que se prevé influirán en el futuro entorno operativo de Finlandia. Estas son la competencia entre grandes potencias, las amenazas de seguridad emergentes, las alianzas y asociaciones de Finlandia, la evolución en la guerra y las capacidades militares, y los cambios en la sociedad y en el sistema de seguridad y defensa integral.

Las fuerzas impulsoras se han analizado a través de una serie de posibles manifestaciones y procesos de desarrollo. A partir de estos, los investigadores han elaborado dos escenarios principales: "La incertidumbre continúa" y "Guerra en Europa". El estudio también incluye cuatro escenarios de tipo "¿Qué pasaría si?", que según se indica amplían el panorama de posibles acontecimientos futuros.

Se describen cinco características recurrentes en los escenarios principales: incertidumbre, un entorno de seguridad inestable y en rápida transformación, una defensa militar de múltiples capas, asociaciones selectivas y una defensa que constituye una parte integrada de la sociedad.

Según el estudio, el entorno operativo de Finlandia seguirá estando fuertemente influido en el futuro por actores externos y por una evolución geopolítica cada vez más acelerada. Por ello, según los investigadores, Finlandia debería evitar medidas cortoplacistas y reactivas, así como el riesgo de mantener el sistema de defensa en un estado permanente de sobrecarga.

Los investigadores también consideran que ciertas suposiciones y principios tradicionales dentro de la defensa militar deben reexaminarse. Varias partes del sistema de defensa siguen basándose en una clara distinción entre guerra y paz, entre otros ámbitos en la legislación, la responsabilidad de las autoridades, la organización, los recursos y la cultura organizativa.

Según el estudio, esta distinción resulta cada vez más problemática cuando Finlandia se enfrenta a adversarios que no hacen la misma distinción clara entre guerra y paz.

Al mismo tiempo, se describe la larga tradición finlandesa de resiliencia y capacidad de supervivencia como una fortaleza que se mantiene vigente. No obstante, el estudio advierte contra interpretaciones demasiado literales o cínicas de la idea de supervivencia, ya que estas corren el riesgo de convertirse en profecías autocumplidas.

Como miembro de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), Finlandia dispone, según el estudio, de mejores posibilidades de influir en su propio futuro y de reforzar la seguridad del país junto con sus aliados y socios.