A medida que la industria de defensa nórdica aumenta su ritmo de producción, surgen nuevas exigencias sobre cómo se desarrolla y fabrica el material. Ya no basta con que un producto funcione en fase de prototipo, sino que también debe poder producirse de forma eficiente, en los volúmenes adecuados y manteniendo la calidad. Aquí es donde suele aparecer el cuello de botella.

Camatec es una consultora de ingeniería con aproximadamente 120 ingenieros distribuidos en cuatro sedes y taller propio. La empresa trabaja en la intersección entre el desarrollo de producto y el desarrollo de producción, ayudando a empresas industriales tanto a desarrollar nuevos productos como a garantizar que puedan fabricarse en la práctica.

– En términos generales, tenemos dos áreas principales. La primera es el desarrollo de producto, donde ayudamos a desarrollar un producto, a veces desde la generación del concepto hasta el prototipo y la preserie. La segunda es el desarrollo de producción, donde ayudamos a los clientes a crear flujos de producción eficientes, desde la distribución en planta y los flujos de materiales hasta la automatización y la maquinaria especializada, afirma Oscar Adolfsson, director de área de negocio en Camatec.

A medida que la industria de defensa pasa de series pequeñas a mayores volúmenes de producción, la conexión entre desarrollo y producción se vuelve cada vez más importante. Muchos de los productos que ahora deben fabricarse a mayor escala fueron desarrollados hace varias décadas y están diseñados según las condiciones de producción de aquella época. Por ello, con frecuencia están mal adaptados a las posibilidades actuales en materia de automatización, robotización y flujos de producción eficientes.

– Gran parte de lo que ahora debe aumentarse en volumen fue desarrollado hace 20, 30 o 40 años. En aquel momento no se pensaba en absoluto en que los productos fueran a fabricarse en líneas automatizadas, señala Oscar Adolfsson.

Esto genera desafíos cuando la producción necesita escalarse rápidamente. Según Camatec, un factor decisivo es por tanto incorporar la competencia en producción de forma temprana en el proceso de desarrollo, antes de que se fijen las decisiones de diseño clave.

– Cuanto antes podamos participar en el proceso, mayor será nuestra capacidad de marcar una diferencia real. Lo óptimo es incorporarse antes de que el producto esté completamente desarrollado, de modo que la perspectiva de producción pueda influir en las soluciones antes de que el diseño quede fijado, afirma Oscar, y continúa:

– De ese modo no solo se pueden crear cadenas de suministro más robustas, sino también desarrollar productos mejor adaptados a la producción moderna, la automatización y el escalado eficiente. La producción, la fabricabilidad y la seguridad del suministro deben convertirse en una parte integrada de la fase de desarrollo del producto. En el inestable contexto geopolítico actual, muchas empresas han podido comprobar lo vulnerables que pueden ser las cadenas de suministro globales.

Puede tratarse de detalles aparentemente pequeños que tienen grandes consecuencias en la producción. Adolfsson menciona ejemplos como la tinta de marcado con un tiempo de secado prolongado o la elección del tipo de tornillo, detalles que funcionan en el montaje manual pero que generan problemas en los flujos automatizados.

– He hablado con clientes donde no es posible cambiar la tinta de marcado, a pesar de que existen alternativas que secan en tres segundos en lugar de varias horas. Eso habría supuesto una gran diferencia. Lo mismo ocurre con los tornillos: un tornillo ranurado es mucho más difícil de manejar para un robot que, por ejemplo, un tornillo Allen.

El objetivo no es modificar la función ni comprometer la calidad, sino posibilitar una fabricación más racional.

– Si se pueden hacer pequeños ajustes que no afectan a la función, pero que hacen el producto más fácil de fabricar, se obtiene también una mayor calidad en la producción.

Camatec trabaja tanto en análisis de corta duración como en proyectos de industrialización más extensos. Algunos encargos se prolongan durante unos meses, mientras que las soluciones de automatización más avanzadas pueden extenderse a lo largo de varios años. Lo que tienen en común es que la empresa actúa como nexo entre el desarrollo y la producción, dos áreas que históricamente han estado con frecuencia separadas.

En la práctica, se trata de incorporar la perspectiva de producción de forma más temprana en el desarrollo. Para Camatec, esto implica también participar en la modernización y automatización de la producción en la industria de defensa sueca.

– Queremos participar en la modernización y automatización de la producción de defensa sueca. Es necesario si la industria ha de poder responder a los volúmenes y al ritmo que se demandan ahora, concluye Oscar Adolfsson.