El rápido rearme militar de Suecia avanza más deprisa que la capacidad de incorporar nuevos proveedores, según Viktor Eliasson, consejero delegado de Diadrom Holding AB.
El verdadero cuello de botella no es la tecnología, sino los procesos administrativos. La contratación pública, el control de exportaciones y la cualificación tardan más tiempo que el propio desarrollo tecnológico. "Podemos construir en meses. Se tarda años en obtener la aprobación para entregar", afirma Eliasson.
Las empresas con capacidad ya existente se ven frenadas por procesos burocráticos que les impiden acceder a los contratos de defensa que necesitan sus productos. Cuando los requisitos cambian durante ciclos de aprobación prolongados, existe el riesgo de que las competencias especializadas migren hacia mercados con barreras de entrada más bajas.
Diadrom, que se encuentra en transición de la industria automotriz hacia el sector de defensa, aporta dos décadas de experiencia en la gestión de ciclos de vida de software en sistemas críticos para la seguridad. La filosofía de la empresa: "Nada funciona hasta que todo funciona."
Eliasson subraya que la crítica no se dirige a la normativa en sí, sino a la previsibilidad de los procedimientos. Los requisitos más estrictos son manejables; lo que resulta costoso es la incertidumbre sobre la duración del proceso.
El 14 de octubre, Eliasson participará en una mesa redonda en Gothenburg Tech Week junto a representantes de grandes grupos de defensa, organizaciones sectoriales y autoridades.
El material anterior ha sido publicado por un tercero a través de Nordic Defence Sector y no constituye contenido editorial de la redacción de NDS.

