Doce países de la OTAN tienen previsto invertir un total de 50.660 millones de dólares en capacidades de ataque de precisión de largo alcance durante los próximos diez años. La iniciativa fue presentada en el marco de la cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía).
En una declaración conjunta, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Rumanía, España, Suecia, Turquía y el Reino Unido anuncian que incrementarán sus inversiones en las denominadas capacidades de Deep Precision Strike (DPS, ataque de precisión en profundidad).
Según la declaración, la iniciativa forma parte de los esfuerzos por reforzar la disuasión y la defensa de la OTAN, así como por otorgar a los aliados europeos una mayor responsabilidad en la seguridad colectiva de la Alianza.
Los países subrayan que la necesidad de incrementar las capacidades DPS se ha visto impulsada, entre otros factores, por los recientes cambios en la disposición de fuerzas de Estados Unidos. Describen estas capacidades como parte integrante de la planificación de defensa de la OTAN y tienen previsto acelerar tanto la adquisición como la entrega, también mediante cooperaciones multinacionales.
En la declaración, los países afirman que están colectivamente comprometidos a invertir 50.660 millones de dólares estadounidenses en capacidades DPS durante los próximos diez años.

