El Departamento de Estado de Estados Unidos ha aprobado una posible venta del sistema de artillería de cohetes M142 HIMARS (High Mobility Artillery Rocket System) a Suecia. El acuerdo tiene un coste total estimado de 930 millones de dólares e incluye 20 sistemas. La adquisición tiene como objetivo reforzar la capacidad sueca de fuego indirecto a distancia media.
– Como siempre, cabe señalar que esto no significa que el pedido esté cerrado, ya que las aprobaciones del sistema FMS (Foreign Military Sales) suelen producirse como parte del proceso de adquisición. Dado que no hemos escuchado nada desde Estocolmo, mi suposición es que la carrera sigue abierta, escribe el analista de defensa finlandés Robin Häggblom en X.
Según un comunicado de prensa del Departamento de Estado estadounidense, la solicitud de Suecia incluye, además de los 20 sistemas M142 HIMARS, una cantidad considerable de munición. Esto comprende, entre otros elementos, 140 cápsulas de cohetes GMLRS (Guided Multiple Launch Rocket System) en diversas configuraciones, varias de ellas con alcance extendido (ER) y sistemas de propulsión para munición de baja sensibilidad (IMPS). Asimismo, se incluyen 20 cápsulas con el sistema de misiles tácticos ATACMS (Army Tactical Missile System).
El acuerdo también contempla 24 sistemas tácticos de mando para artillería IFATDS (Improved Field Artillery Tactical Data System), así como otro equipamiento y servicios de apoyo. Entre ellos figuran radios de los tipos AN/PRC-158 y AN/PRC-160, receptores GPS avanzados, repuestos y apoyo logístico del proveedor. El sistema visitó anteriormente Suecia —incluyendo la isla estratégica de Gotland en el mar Báltico—, y Noruega también había recibido previamente la aprobación para su adquisición, aunque optó finalmente por el sistema surcoreano Chunmoo.
Según el Departamento de Estado, la venta propuesta respalda la seguridad nacional de Estados Unidos al mejorar la seguridad de un aliado dentro de la OTAN. El organismo destaca que Suecia constituye una fuerza de estabilidad política en Europa y que se espera que el material incremente la interoperabilidad con las fuerzas estadounidenses y otras fuerzas aliadas.
El proveedor principal de los nuevos sistemas será la empresa de defensa Lockheed Martin, cuya producción se lleva a cabo en Grand Prairie, Texas. Las autoridades estadounidenses consideran que Suecia no tendrá dificultades para integrar el material en sus fuerzas armadas.

