El Gobierno sueco indica en un comunicado de prensa que ha tomado la decisión de contribuir con aeronaves en el marco de la estructura de vigilancia aérea de la OTAN, conocida como Nato Air Policing. Las Fuerzas Armadas suecas (Försvarsmakten) obtienen así libertad de acción para transferir aeronaves en breve plazo y llevar a cabo vigilancia aérea bajo mando de la OTAN.

Suecia se integra ahora en la planificación de defensa de la OTAN y participa en la defensa colectiva de la Alianza. Esto implica, entre otras cosas, que Suecia forma parte de la estructura de fuerzas y mando de la OTAN y contribuye a ella.

Una de las tareas fundamentales de la OTAN es mantener su defensa aérea y antimisiles integrada. La vigilancia aérea de la OTAN, Air Policing, forma parte de esta misión. El Nato Air Policing, al igual que la vigilancia aérea nacional sueca, es una actividad permanente cuyo objetivo es preservar la integridad del espacio aéreo de la OTAN y ejercer un efecto disuasorio frente a ataques en el dominio aéreo.

El Gobierno confirma en el comunicado de prensa que Suecia da ahora el siguiente paso como miembro de la OTAN, al haber tomado la decisión de contribuir con aeronaves a la vigilancia aérea de la Alianza. Será principalmente la base F17 en Ronneby (sur de Suecia) la que contribuirá al Nato Air Policing, y la contribución sueca llevará a cabo sus misiones desde bases en territorio sueco, principalmente en la región del Mar Báltico.