Christian Moussa, jefe de seguridad y protección del municipio de Sigtuna (norte de Estocolmo, Suecia)
Christian Moussa trabajó anteriormente en la Policía de Seguridad sueca (SÄPO) y es actualmente jefe de seguridad y protección del municipio de Sigtuna (norte de Estocolmo, Suecia). En una columna de opinión para FSN Perspektiv, describe cómo Sigtuna y el aeropuerto de Arlanda se han convertido en actores clave en la defensa total (Totalförsvar) de Suecia.
El municipio de Sigtuna es un lugar donde la historia, la belleza y la modernidad se entrelazan de una manera que pocos municipios en Suecia pueden igualar. Con un rico patrimonio cultural y un floreciente sector turístico, Sigtuna ha logrado preservar su encanto. En ello se oculta también un desafío que hace al municipio de Sigtuna único en su género: su papel central en la preparación ante crisis y en la defensa total de Suecia.
No sorprenderá a muchos saber que Sigtuna es el municipio anfitrión del aeropuerto de Arlanda. Arlanda, como aeropuerto internacional, es relativamente autónomo dentro de los límites municipales, como una ciudad dentro de la ciudad. Aquí se encuentran organismos públicos y empresas cuyas actividades están vinculadas a las operaciones aeroportuarias en distintos ámbitos. Estos actores disponen de canales de comunicación y procedimientos consolidados tanto dentro de esta «ciudad dentro de la ciudad» como más allá de ella.
Por ello, son también extremadamente competentes en la gestión de distintos tipos de incidentes. Lo han demostrado en repetidas ocasiones y, en la mayoría de los casos, el incidente se contiene en el lugar y se gestiona dentro de la actividad ordinaria. Sin embargo, en ocasiones puede resultar abrumador. Entonces, lo ocurrido trasciende y la primera burbuja de protección estalla, convirtiéndose en una crisis. Ahí es donde entra el municipio de Sigtuna, a través de su compromiso municipal.
Para comprender la importancia de Arlanda, es necesario mencionarlo: el aeropuerto de Arlanda no es solo uno de los mayores centros de empleo de Suecia, con un papel significativo en el mercado laboral. Es también una puerta de entrada, salida y tránsito dentro de Suecia para millones de viajeros cada año. Asimismo, es uno de los nodos más importantes del país para el comercio internacional, donde el aeropuerto desempeña un papel decisivo en las importaciones y exportaciones suecas. Las exportaciones de mercancías suecas por vía aérea tienen un valor superior a los 140 000 millones de coronas suecas anuales, mientras que las importaciones ascienden a aproximadamente 100 000 millones de coronas. Desde productos de un solo uso hasta tecnología avanzada, todo pasa por aquí.
Por ello, no pasa desapercibido que este comercio es vital para la economía sueca. Pero no es esencial únicamente desde una perspectiva empresarial o macroeconómica. Quienes recuerdan la erupción volcánica en Islandia en 2010 recordarán cómo paralizó gran parte del tráfico aéreo europeo. De repente, los medicamentos y otros artículos de primera necesidad que habitualmente se transportaban por vía aérea tuvieron que buscar nuevas rutas comerciales para llegar a sus destinos. La vitalidad de Arlanda se convirtió entonces también en una cuestión de salud pública.
En cuanto a la cuestión de la salud pública, cabe destacar la pandemia de COVID-19 en 2020. Una vez más, quedó patente con qué rapidez un acontecimiento global puede afectar a un municipio local. Arlanda era una zona de alto riesgo para la propagación de la infección, y el municipio de Sigtuna tuvo que actuar con rapidez para limitar una posible expansión.
Aunque la responsabilidad operativa es de carácter municipal, adquiere también dimensión nacional. La experiencia subraya la importancia de contar con mecanismos de seguridad sólidos para poder actuar con rapidez ante futuras crisis, y que el papel del municipio de Sigtuna en la preparación ante crisis en Suecia debería tener un estatus especial para hacer frente al próximo acontecimiento que pueda afectar a la nación en su conjunto.
Ya se trate de ciberataques, cortes de suministro eléctrico, ataques armados o grandes oleadas migratorias, las lecciones aprendidas han llevado a que seamos ágiles a la hora de concentrar nuestros recursos. Sin embargo, también ha existido la sensación de que muchas cosas se han gestionado de forma autónoma, mediante iniciativas propias, y que el apoyo externo ha tardado en llegar. Cuando ha llegado.
Arlanda es, con frecuencia, el primer punto de llegada para las personas que solicitan asilo o protección en Suecia. En situaciones como la gran oleada migratoria de 2015, el municipio debe adaptarse rápidamente a los desafíos que ello conlleva. Sigtuna alberga hoy uno de los mayores centros de internamiento de migrantes de Suecia, lo que implica que el municipio tiene una responsabilidad especial para garantizar que las personas que llegan reciban el apoyo que necesitan, como por ejemplo la escolarización de los menores.
Ser el primer receptor ante un desafío humanitario de tal magnitud significa que Sigtuna desempeña un papel central en el mantenimiento de los compromisos y valores internacionales de Suecia. El municipio debe ser capaz de gestionar tanto las necesidades inmediatas de los recién llegados como las cuestiones de integración a largo plazo, lo que exige flexibilidad y una preparación para afrontar situaciones inesperadas y en rápida evolución.
A pesar de los grandes desafíos, el municipio de Sigtuna trabaja de forma constante y activa en el desarrollo y la mejora de su gestión de la preparación ante crisis. El objetivo es ser el mejor en su categoría, teniendo en cuenta los desafíos históricos y las amenazas desconocidas del futuro. Esto se logra mediante ejercicios y formación continuos, pero también a través de las lecciones aprendidas de otros eventos extraordinarios.
Porque cuando llega la crisis, son múltiples los factores determinantes en la forma en que la gestionamos; los recursos y la coordinación son dos componentes clave. Pero el componente más importante en la gestión es la reacción. La rapidez fue el factor de éxito en la evacuación de ciudadanos suecos en el Líbano en 2006, en comparación con el tsunami en el Sudeste Asiático en 2004.
Por ello, la rapidez es también fundamental para un municipio que alberga un aeropuerto internacional dentro de su territorio. El municipio trabaja intensamente en este aspecto dentro de sus estrategias para mantener un alto estándar de preparación ante crisis. Al minimizar la incertidumbre en la actuación, se logra el control y, con ello, la agilidad en la respuesta. La experiencia y los ejercicios prácticos proporcionan así la competencia necesaria.
Si algo hemos aprendido de los últimos años, es que el mundo es impredecible y que Suecia no es inmune a las crisis globales. Volveremos a enfrentarnos a estas amenazas. Y de nuevo. Por ello, es de vital importancia comprender que el municipio de Sigtuna no es únicamente una unidad local administrativa y operativa; es un actor central en la preparación ante crisis de la nación y, por tanto, un asunto que concierne a toda Suecia.

