– Es muy positivo que el Reino Unido haya decidido adquirir el Archer, como parte de sus esfuerzos para cubrir las piezas de artillería que a su vez envían a Ucrania, afirma Joakim Wallin, jefe de Exportaciones de la FMV.
En Londres estuvieron presentes tanto el ministro de Defensa sueco como el británico, donde firmaron un acuerdo estratégico de cooperación centrado en el apoyo continuado a Ucrania y en una colaboración a largo plazo en torno al sistema Archer. La autorización otorgada a la FMV para vender 14 unidades Archer al Reino Unido les permite donar sus sistemas de artillería más antiguos, el AS 90, a Ucrania.
– El acuerdo sobre el Archer refuerza el apoyo conjunto a Ucrania y también fortalece la cooperación entre Suecia y el Reino Unido en materia de logística y mantenimiento del sistema Archer, incluso en beneficio de Ucrania. Al mismo tiempo, es muy positivo que ahora sean más los países que utilizan el Archer y que puedan contribuir al desarrollo del sistema a largo plazo, señala Joakim Wallin.
El comunicado indica que el gobierno también ha propuesto que Suecia done ocho unidades Archer a Ucrania, dos de las cuales formarían parte del sistema de mantenimiento. La cooperación con el Reino Unido mejorará, entre otras cosas, las condiciones logísticas y de mantenimiento de las unidades Archer que Suecia tiene previsto donar a Ucrania.
– La decisión del gobierno de enviar el Archer, uno de los sistemas de artillería más avanzados del mundo, demuestra el compromiso continuo de Suecia con Ucrania, afirma Joakim Wallin.
En un presupuesto rectificativo extraordinario, el gobierno presenta también una propuesta de autorización para, entre otras medidas, donar los tanques Leopard 2 previamente anunciados, así como asignar fondos para la reposición de material. La FMV tiene la responsabilidad principal de la adquisición de material de sustitución para el equipamiento enviado a Ucrania.
– El presupuesto rectificativo permite a la FMV avanzar en las adquisiciones de reposición. La planificación ya está en pleno desarrollo y, una vez que el Parlamento sueco (Riksdag) haya tomado su decisión, podremos proceder con los pedidos a la industria, concluye Joakim Wallin.

