Junto con Boeing y BAE Systems, Saab desarrollará la formación de pilotos de combate de próxima generación para la Royal Air Force. El núcleo del sistema es el avión de entrenamiento estadounidense T-7.
Saab, Boeing y BAE Systems anunciaron el martes la firma de una declaración de intenciones para participar conjuntamente en la nueva iniciativa británica de formación avanzada de pilotos. La iniciativa se basa en el avión de entrenamiento T-7A Red Hawk, que ya ha sido seleccionado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.
Según las empresas, no se trata únicamente de entregar un nuevo avión, sino de crear un ecosistema de entrenamiento completo, que incluye formación en vuelo simulada y real, planificación de misiones y tecnologías para el combate aéreo del futuro.
– Queremos ofrecer a la RAF un sistema preparado para plataformas aéreas de cuarta, quinta y sexta generación, afirma Bernd Peters, director de estrategia de Boeing Defense.
BAE Systems liderará el proyecto, con ensamblaje final en el Reino Unido, un modelo que, según la empresa, reforzará tanto el suministro de competencias como la base industrial. Las empresas también tienen previsto incorporar a más proveedores británicos en el programa.
El director de aviación de Saab, Lars Tossman, destaca el potencial del T-7 como sustituto del clásico avión de entrenamiento Hawk, que ha sido utilizado por la RAF durante más de 40 años.
– La asociación con Boeing ha convertido al T-7 en la mejor solución del mundo para la formación de pilotos del futuro. En colaboración con BAE Systems, podemos ofrecer a la RAF una alternativa muy sólida para las próximas décadas, afirma Tossman.
El T-7 es fruto de la colaboración entre Saab y Boeing, que han desarrollado conjuntamente la plataforma para satisfacer las necesidades de la Fuerza Aérea estadounidense. El avión ha sido diseñado desde sus orígenes con sistemas abiertos y construcción digital, lo que facilita su adaptación a distintos usuarios y requisitos tecnológicos.

