La empresa danesa de software de autonomía Robotto ha sido adjudicataria de un contrato de desarrollo de capacidades a través del Servicio de Adopción Rápida de la Organización para la Aceleración de la Innovación de Defensa de la OTAN (NATO DIANA). Es la primera vez que el Cuartel General de la OTAN utiliza este servicio.
"La resiliencia operativa empieza por diseñar en función de las condiciones que realmente enfrentan los operadores. La experimentación junto a los operadores en DRONE SHIELD es la forma en que generamos la evidencia que importa para la adopción", afirma Kenneth Geipel, cofundador de Robotto.
El contrato permite a Robotto validar su software para sistemas aéreos no tripulados junto con operadores en la experimentación operativa DRONE SHIELD 2026, en Chequia. Según Robotto, esto generará la evidencia que los países aliados podrán utilizar para evaluar la tecnología de cara a su adquisición. El valor del contrato no fue revelado.
Se trata de uno de los siete contratos otorgados a innovadores de DIANA de seis naciones aliadas por la División de Industria de Defensa, Innovación y Armamento de la OTAN (D2IA), según informó NATO DIANA. Los demás beneficiarios son Milliray, Dronetag, Arcani, Aerix Systems, NeuralAgent y Mara.
"La innovación solo genera valor cuando llega a las personas y organizaciones que la necesitan. Al permitir que la OTAN acceda a tecnologías emergentes, las ponga a prueba en un entorno operativo y genere la evidencia necesaria para su adopción, estamos contribuyendo a que la Alianza pueda identificar e implementar las capacidades adecuadas con mayor rapidez, en respuesta a los desafíos de seguridad cambiantes", señala Jyoti Hirani Driver, directora gerente en funciones de NATO DIANA.
El programa está financiado a través del Programa de Trabajo de Defensa contra el Terrorismo de la OTAN. Se origina en el paquete de medidas antidrones lanzado por el Secretario General de la OTAN en octubre de 2025. Asimismo, se integra en Drone Edge, iniciativa en virtud de la cual los países aliados planean invertir más de 40.000 millones de dólares estadounidenses en capacidades de contra-UAS (sistemas aéreos no tripulados) a lo largo de cinco años.

