El Primer Ministro Ulf Kristersson y los otros cinco ministros sostienen que, cuando cuatro organismos eran responsables del centro, surgieron problemas, y señalan en el artículo que la dirección, el seguimiento y la rendición de cuentas se han visto perjudicados como consecuencia de estructuras en silos y una distribución de responsabilidades poco clara. No obstante, los organismos actualmente adscritos al centro seguirán contribuyendo, y las modalidades para ello serán analizadas con celeridad, según indica el artículo.
Además, el Gobierno encomendará al centro que refuerce la cooperación con el sector empresarial y desarrolle el trabajo en materia de evaluación de la situación. Se prestará especial atención a los sectores de la energía, el transporte y las telecomunicaciones en lo que respecta al intercambio de información sobre amenazas, vulnerabilidades y riesgos.
Este año, el Gobierno iniciará el trabajo de elaboración de una estrategia nacional de seguridad de la información y ciberseguridad. Asimismo, se desarrollará una estrategia para los asuntos cibernéticos y digitales en el ámbito de la política exterior y de seguridad. Por último, el Gobierno anuncia que designará un enviado especial para asuntos cibernéticos internacionales.

