La situación internacional exige una defensa de Suecia considerablemente más robusta. En el proceso de crecimiento que las Fuerzas Armadas Suecas han iniciado, los oficiales de reserva serán de importancia decisiva. Es el oficial de reserva quien, junto con los reclutas, constituirá la mayor parte de la organización de guerra.
El oficial de reserva está contratado indefinidamente por las Fuerzas Armadas Suecas y es convocado para ejercicios en su puesto de combate durante algunas semanas al año, o en ocasiones durante períodos más largos para apoyar a la organización permanente. La gran mayoría de los oficiales de reserva son personas bien formadas y competentes que perciben un salario más elevado en su empleo civil que en su cargo militar. Por ello, muchos oficiales de reserva sufren una pérdida de ingresos considerable cuando prestan servicio en las Fuerzas Armadas, lo que con frecuencia les impide participar en ejercicios de importancia.
En el sector estatal existen acuerdos que otorgan al oficial de reserva el derecho a cierta compensación salarial durante el servicio militar. En las administraciones regionales y municipales, estos acuerdos son en su mayor parte inexistentes. En gran parte del sector privado, el oficial de reserva no recibe ni permiso ni compensación salarial para prestar servicio militar.
Nos encontramos, pues, ante un sistema en el que la posibilidad de que parte del personal militar realice ejercicios depende en gran medida de la buena voluntad del empleador civil. Un sistema así difícilmente puede considerarse robusto; es más bien imprevisible y arbitrario. El oficial de reserva que tiene la suerte de trabajar en una empresa civil responsable puede seguir contribuyendo a la capacidad defensiva sin que su economía personal se vea afectada. De lo contrario, las Fuerzas Armadas sólo pueden esperar que el oficial de reserva acuda de todas formas.
Una defensa robusta requiere, naturalmente, un sistema que garantice que el personal tenga realmente la posibilidad de prestar servicio.
En Finlandia, la mayoría de los oficiales de reserva reciben compensación salarial de sus empleadores civiles. Anteriormente, también existía en Suecia una recomendación para las empresas integradas en la SAF (actualmente Confederación de Empresas Suecas, Svenskt Näringsliv) de conceder a sus oficiales de reserva permiso y compensación salarial durante el servicio en las Fuerzas Armadas Suecas. Lamentablemente, esa recomendación ya no existe, aunque cada vez más empresas privadas están adoptando medidas concretas para facilitar el servicio en las Fuerzas Armadas. Volvo es un ejemplo de ello. Nammo y AFRY son otros ejemplos de empresas que, al igual que otras con o sin vinculación con el sector de la defensa, están introduciendo la compensación salarial para su personal cuando éste contribuye a la defensa sueca.
Existen muchas razones de peso para facilitar la situación de los oficiales de reserva:
• Una sociedad sostenible necesita seguridad interior y exterior y, por tanto, una defensa que funcione. Apoyar a la sociedad es importante tanto para la imagen de marca como para el trabajo concreto en materia de sostenibilidad, y forma parte de la labor de responsabilidad social corporativa (RSC) de la empresa.
• La empresa que atrae a oficiales de reserva cuenta con una clara ventaja competitiva en la contratación de personal cualificado. Los oficiales de reserva eligen, lógicamente, empresas con una visión positiva del sector de la defensa total y de los propios oficiales de reserva frente a otras empresas.
• Durante el servicio militar, el oficial de reserva se forma en liderazgo y resolución de problemas en una escuela reconocida y con garantía de calidad, lo que constituye un desarrollo de competencias extremadamente rentable para la empresa. La empresa que desee asociarse a un liderazgo competente actúa correctamente al atraer a oficiales de reserva hacia sus filas.
• Un mejor conocimiento del cliente proporciona a la empresa ventajas competitivas. No se trata únicamente de bienes y servicios estrictamente militares, sino también de la organización permanente en grandes organismos públicos, las normas de conducta y la normativa aplicable.
• El oficial de reserva es un activo para la empresa. Una dotación de personal basada en competencias hace que las carreras civil y militar del oficial de reserva se complementen y refuercen mutuamente mediante el desarrollo continuo de competencias y la formación. El oficial de reserva es sometido a controles de seguridad para su misión militar y, por tanto, está tanto controlado como formado en concienciación sobre seguridad a un nivel completamente diferente al de los trabajadores puramente civiles. Los valores fundamentales de las Fuerzas Armadas Suecas (apertura, resultados, responsabilidad) contribuyen positivamente a la cultura empresarial.
Las empresas que ya conceden a su personal permiso y compensación salarial son un ejemplo a seguir, y todas deberían seguir su camino.
Elevar los salarios militares en general sería bienvenido y quizás ayudaría en cierta medida. Pero las diferencias entre los ingresos militares y civiles seguirían siendo considerables para muchos. Los gastos cotidianos y las amortizaciones no esperan sólo porque uno esté prestando un servicio al país. Dada la difícil situación de personal que atraviesan las Fuerzas Armadas Suecas, es importante que cada persona que realmente pueda trabajar en el ámbito militar tenga también la posibilidad de hacerlo.
La Asociación de Oficiales de Reserva (Förbundet Reservofficerarna) aboga, por tanto, por el modelo finlandés, con un añadido: ningún oficial de reserva debe salir perjudicado económicamente por participar en la defensa sueca; por ello, el empleador civil debería complementar el salario del oficial de reserva. Como compensación, el empleador civil debería beneficiarse de una reducción de las cotizaciones patronales por cada individuo que preste servicio activo en las Fuerzas Armadas Suecas.
De este modo, el individuo podrá permitirse prestar servicio, en un sistema que resulte previsible tanto para el empleador civil como para el militar. El individuo, el Estado y el sector empresarial contribuirán conjuntamente a garantizar nuestra capacidad defensiva.
En el contexto internacional actual, una defensa robusta es una cuestión de sostenibilidad real, y el asunto es urgente. Una defensa digna de ese nombre no es algo que deba resolver "otra persona". La construimos mejor entre todos.
Jenny Harlin Secretaria General de la Asociación de Oficiales de Reserva (Förbundet Reservofficerarna)

