El gobierno noruego introduce normas especiales para la Forsvarets høgskole (Escuela Superior de Defensa de Noruega, FHS), que adaptan la legislación de educación superior a la formación militar. Entre otras medidas, los estudiantes pueden ser suspendidos si pierden su habilitación de seguridad, mientras que las limitaciones sobre la carga horaria de los estudiantes no se aplicarán en la FHS.
El nuevo reglamento entra en vigor el 1 de septiembre y supone varias excepciones respecto a la ley noruega de universidades y educación superior, según un comunicado de prensa del gobierno. El trasfondo son los requisitos especiales que se exigen a la FHS como institución de formación militar.
Uno de los cambios se refiere a la habilitación de seguridad. La FHS obtiene el derecho a suspender a un estudiante que pierda su habilitación o que la vea reducida por debajo del nivel exigido para la formación. Si se restringe la autorización de un estudiante para acceder a información clasificada de seguridad, este puede ser apartado de la formación mientras se resuelve el trámite de habilitación. En ese caso, la FHS deberá, en la medida de lo posible, dar al estudiante la oportunidad de finalizar el semestre en curso.
La falta persistente de aptitud médica también puede constituir motivo de suspensión. Al mismo tiempo, el reglamento mantiene normas especiales para la evaluación de idoneidad, destinadas a garantizar que los estudiantes cuenten con las capacidades necesarias para desempeñarse como oficiales en las Forsvaret (Fuerzas Armadas de Noruega).
La FHS también queda exenta de los límites ordinarios sobre el número de horas de trabajo que pueden tener los estudiantes en la educación superior. El gobierno justifica la excepción argumentando que la formación militar incluye entrenamientos y ejercicios en condiciones que buscan asemejarse a situaciones de crisis y guerra, por lo que puede exigir mucho tiempo y recursos. La carga de trabajo deberá seguir siendo razonable y quedar documentada dentro del sistema de calidad de la institución.
El reglamento otorga además al jefe de la Defensa noruega la posibilidad de decidir excepciones adicionales a partes de la ley de universidades y educación superior en caso de guerra, riesgo de guerra o movilización y aumento de la capacidad de fuerzas, conforme a la ley noruega de defensa. El gobierno señala que, en tales casos, la FHS podría necesitar adaptarse para cumplir sus funciones dentro de la planificación operativa nacional. Según el gobierno, el umbral para este tipo de excepciones deberá ser alto.
La FHS conserva también su actual modelo de junta directiva, compuesta por nueve miembros, entre los que se incluyen los jefes de las tres ramas de las Fuerzas Armadas. Otras normas específicas se refieren, entre otros asuntos, a la contratación del rector y del personal militar, así como a los procesos de admisión.
NDS informó en marzo sobre otro cambio en el sistema noruego de habilitaciones de seguridad. El gobierno prevé, a partir de 2027, unificar las evaluaciones de seguridad civiles y militares en la nueva Klareringsdirektoratet (Dirección de Habilitaciones de Seguridad), siempre que el Storting (Parlamento noruego) apruebe la modificación legal necesaria.

