El gobierno noruego ha entregado recientemente misiles antiaéreos para el sistema NASAMS (Sistema Noruego-Estadounidense de Misiles Tierra-Aire Avanzados) de Ucrania. La entrega se realiza en estrecha colaboración con Estados Unidos y se financia a través del programa Nansen, que ha destinado 85.000 millones de coronas noruegas en apoyo para 2026.

Según el primer ministro Jonas Gahr Støre, la defensa antiaérea sigue siendo una prioridad en el apoyo militar noruego. El trasfondo de la última entrega es, según el gobierno, la intensificación de los ataques rusos contra la infraestructura energética ucraniana, que ha dejado a gran parte de Kiev sin calefacción ni electricidad.

El sistema NASAMS, donado por una coalición formada por Noruega, Estados Unidos, Canadá y Lituania, ha sido utilizado para proteger las ciudades ucranianas. Como propietario del sistema, Noruega ha actuado ahora para reponer las reservas de munición.

– Mediante la colaboración con Estados Unidos, entre otros, Noruega ha entregado rápidamente misiles antiaéreos a Ucrania en una fase crítica, para que el sistema NASAMS pueda continuar protegiendo a los ciudadanos ucranianos contra mortales ataques aéreos, declara el ministro de Defensa Tore O. Sandvik en el comunicado oficial del gobierno.

El anuncio coincide con la celebración del primer encuentro entre Tore O. Sandvik y el recién nombrado ministro de Defensa ucraniano Mykhailo Fedorov, designado el 14 de enero de 2026. El ministro de Asuntos Exteriores Espen Barth Eide, que visitó recientemente Kiev, subraya la necesidad de esta capacidad específica.

– Los ucranianos son atacados prácticamente cada noche con misiles y drones. En este momento, gran parte de Kiev se encuentra sin calefacción, agua ni electricidad debido a los ataques rusos. La semana pasada me reuní con el presidente Zelenski en Kiev y es exactamente este tipo de ayuda la que necesitan para protegerse contra estos ataques, afirma el ministro de Asuntos Exteriores Espen Barth Eide.

El apoyo forma parte del programa Nansen, que para el año 2026 asciende a un total de 85.000 millones de coronas noruegas, distribuidas entre ayuda militar y civil.