Las fragatas británicas Type 26 serán entregadas a partir de 2030 y se desarrollarán en estrecha colaboración entre las fuerzas armadas de ambos países. Los buques están especialmente adaptados para la lucha antisubmarina y serán equipados con helicópteros y una amplia bodega de carga para, por ejemplo, vehículos no tripulados.
– Noruega y el Reino Unido son aliados cercanos, con intereses comunes y vínculos sólidos. Tengo plena confianza en que esta asociación estratégica es el camino correcto a seguir, afirma el primer ministro Jonas Gahr Støre en un comunicado de prensa del gobierno noruego.
Las fragatas serán construidas según especificaciones técnicas comunes para facilitar la operación conjunta, el mantenimiento y la formación. La posibilidad de utilizar tripulaciones mixtas de ambos países también se contempla como una opción de futuro.
Un elemento central de la asociación es una amplia colaboración industrial. Según el gobierno noruego, el Reino Unido ha garantizado un compromiso industrial en Noruega equivalente al valor total del contrato. El mantenimiento de los buques es un área prioritaria en la que se espera que la industria noruega desempeñe un papel destacado.
El siguiente paso es que Noruega y el Reino Unido finalicen un acuerdo intergubernamental que regule la colaboración. A continuación se iniciarán las negociaciones contractuales con el contratista principal BAE Systems. Posteriormente, se presentará una decisión de inversión al Storting (Parlamento noruego).

