Un amplio acuerdo político en Dinamarca contempla más de 19.000 millones de coronas danesas en inversiones estratégicas en investigación durante el período 2026–2029, según un comunicado de prensa del Ministerio de Educación e Investigación de Dinamarca (Uddannelses- og Forskningsministeriet).

Según el comunicado de prensa del ministerio, se destinarán más de 15.000 millones de coronas a la investigación en áreas como tecnologías críticas, ciberseguridad y tecnología de defensa. Esto incluye, entre otros, tecnología cuántica, inteligencia artificial e iniciativas en el ámbito espacial para reforzar la capacidad de Europa de lanzar cohetes.

– Podemos fortalecer de manera significativa áreas que son fundamentales para la seguridad de los daneses y nuestra capacidad de competir en una economía global, afirma la ministra de Educación e Investigación, Christina Egelund.

Además de las inversiones específicas en investigación relacionada con la seguridad, se añaden 3.800 millones de coronas en fondos libres de investigación e innovación. Estos incluyen, entre otros, apoyo a la investigación de vanguardia con asunción de riesgos y al emprendimiento basado en la investigación, lo que según varias de las partes del acuerdo contribuirá a futuros avances científicos.

La investigación relacionada con la defensa queda vinculada de forma explícita al desarrollo industrial, fomentándose la colaboración entre universidades, pequeñas empresas y el sector de la defensa.

– Los acuerdos ofrecen a universidades, empresas y entornos de investigación una mejor capacidad para planificar e invertir de forma estable. Al mismo tiempo, impulsamos las iniciativas estratégicas en tecnologías críticas, ciberseguridad, transición ecológica e innovación empresarial, declara Heidi Bank, portavoz de política de investigación del partido liberal danés Venstre.

Varios partidos destacan especialmente la importancia de la financiación a largo plazo y el fortalecimiento de la infraestructura de investigación. El acuerdo también incluye fondos para la investigación sobre paz y conflictos, así como para la investigación en sistemas energéticos, incluida la financiación plurianual de la investigación relacionada con la energía nuclear.