Hoy entra en vigor una nueva ley sueca sobre refugios y espacios protegidos. Según la Agencia de Defensa Civil (Myndigheten för civilt försvar), la legislación introduce nuevos requisitos para los municipios y los propietarios de inmuebles, así como un nuevo tipo de protección para la población civil.

Según un comunicado de prensa de la Agencia de Defensa Civil, la ley tiene como objetivo reforzar la protección de la población en caso de guerra o ataque armado. Además de los refugios tradicionales, se introducen los denominados espacios protegidos, que pueden incluir andenes de metro, túneles de carretera, aparcamientos subterráneos y sótanos de edificios de hormigón. Estos ofrecerán una protección básica frente a los efectos de los medios de combate, aunque no alcanzarán el mismo nivel de protección que un refugio convencional.

Con la nueva ley, los propietarios de edificios e instalaciones que cuenten con refugios estarán obligados a realizar inspecciones simplificadas cuando así lo requiera la autoridad competente. Al mismo tiempo, se clarificarán las normas relativas al mantenimiento y a las medidas de mejora.

La ley también precisa las responsabilidades de los propietarios de inmuebles y de los titulares de derechos de uso durante períodos de alerta elevada. Suecia cuenta con aproximadamente 64.000 refugios que deben poder estar operativos en un plazo de 48 horas.

Los municipios asumirán además la responsabilidad de informar a los residentes sobre las opciones de protección disponibles, así como de comunicar a los propietarios de inmuebles los requisitos aplicables a los refugios y espacios protegidos.

Según la Agencia de Defensa Civil, a partir del 1 de enero de 2027 las administraciones provinciales (länsstyrelserna) asumirán la responsabilidad de las inspecciones de los refugios. La Agencia continuará siendo la autoridad principal y rectora en este ámbito.