El 6 de junio fue destruida la presa de la central eléctrica de Nova Kajovka en Jersón, Ucrania. Una de las consecuencias del colapso de la presa es que minas terrestres y otra munición sin detonar se han dispersado sobre grandes superficies, mucho más allá de las orillas y las zonas inundadas. Las minas representan ahora un grave riesgo de explosión.
- La MSB envió material de desminado a Ucrania ya en 2022. Ahora hemos decidido reforzar aún más esta parte de nuestra actividad operativa donando 250 detectores de minas por un valor de 15 millones de coronas suecas, afirma Magdalena Tham Lindell, jefa de la unidad de operaciones humanitarias, en el comunicado de prensa.

