Kongsberg anunció el 1 de septiembre que el grupo había completado la adquisición de Sonatech, una empresa con sede en California que desarrolla y fabrica sistemas de acústica submarina.
"El conocimiento de la situación en el dominio marítimo es crucial en el panorama de seguridad actual, que cambia rápidamente. La adquisición refuerza la posición de Kongsberg como socio de la Armada de Estados Unidos y crea oportunidades de crecimiento en el país. Las carteras tecnológicas y la experiencia de Sonatech y Kongsberg se complementan mutuamente, y juntas, ambas empresas ampliarán la oferta de sistemas y productos en Estados Unidos", afirma Eirik Lie, consejero delegado y director general del grupo Kongsberg, en un comunicado de prensa.
Sonatech tiene su sede central en Santa Bárbara, California, y cuenta con más de 100 empleados. La empresa tiene más de 50 años de experiencia en acústica submarina y, según Kongsberg, ha suministrado tecnología a la Armada de Estados Unidos durante mucho tiempo.
Las actividades de la empresa abarcan el desarrollo y la fabricación de unidades, subsistemas y sistemas personalizados que transmiten, reciben y procesan señales acústicas bajo el agua. Durante 2024, Sonatech registró una facturación de 33 millones de dólares.
La cartera tecnológica de Kongsberg en este ámbito incluye, entre otros elementos, sensores acústicos, tecnología de navegación y posicionamiento, sistemas autónomos y procesamiento avanzado de señales. Esta cartera también incluye la familia HUGIN de vehículos submarinos autónomos, que pueden emplearse para la recopilación encubierta de inteligencia en el lecho marino y equiparse con distintas cargas útiles según la misión.
Según Kongsberg, los vehículos submarinos y de superficie no tripulados modernos, dotados de tecnología sonar avanzada, pueden respaldar misiones en ámbitos como la contramedida de minas, las operaciones submarinas, la defensa portuaria y la protección de infraestructuras críticas submarinas.

