El Gobierno sueco ha encargado una investigación para revisar cómo se financian las inversiones en la infraestructura militar de Suecia. El contexto es el fuerte aumento de los volúmenes de inversión en defensa, que según tanto la Administración de Fortificaciones (Fortifikationsverket) como las Fuerzas Armadas Suecas (Försvarsmakten) ha generado desafíos para la planificación, la presupuestación y la ejecución de nuevos proyectos.

Según un comunicado de prensa de la Administración de Fortificaciones, el Ministerio de Finanzas ha encomendado a un investigador el análisis del modelo de financiación actual y la evaluación de si un modelo modificado podría contribuir a una mejor gestión económica y a una mayor capacidad de defensa.

– El modelo de financiación actual fue creado en otra época, antes del gran crecimiento. La Administración de Fortificaciones acoge con satisfacción una revisión, para que podamos entregar aún mejor y más rápido con el fin de reforzar la capacidad de defensa, afirma Robert Ihrfors, director financiero de la Administración de Fortificaciones, en el comunicado de prensa de la agencia.

Según la descripción del encargo del Gobierno, el modelo actual se basa principalmente en una decisión gubernamental de 1993. La mayoría de las inversiones se financian mediante préstamos y se reembolsan a través de alquileres pagados, entre otros, por las Fuerzas Armadas Suecas. La Administración de Fortificaciones y las Fuerzas Armadas Suecas consideran que el modelo genera incertidumbre en torno a los costes futuros de alquiler y dificulta la planificación a largo plazo. Las Fuerzas Armadas Suecas también han señalado que una parte significativa del margen económico de la agencia debe reservarse para gestionar futuros cambios en los alquileres.

El investigador deberá analizar, entre otras cuestiones, las ventajas y desventajas de los distintos modelos de financiación, incluida una mayor financiación mediante asignaciones presupuestarias o la continuación de la financiación mediante préstamos, así como el impacto de estos en la capacidad de inversión, el control de costes y la capacidad de defensa. Si se propone un nuevo modelo, deberá funcionar tanto en períodos de crecimiento rápido como en la gestión a largo plazo.

El informe de la investigación deberá presentarse a más tardar el 31 de marzo de 2027.