La Unión Europea intensifica su trabajo con tecnología espacial para la seguridad y la defensa. El 22 de abril, la Agencia Europea de Defensa (EDA, por sus siglas en inglés) y la Agencia Espacial Europea (ESA) firmaron un acuerdo para un estudio conjunto centrado en las capacidades de observación terrestre del futuro. Así lo comunica la EDA en un comunicado de prensa.

El estudio conjunto abarcará un horizonte temporal más allá de 2040 e identificará las carencias tecnológicas, además de definir prioridades para la investigación y el desarrollo. El objetivo es elaborar una hoja de ruta estratégica sobre cómo Europa debe reforzar su capacidad de obtención de información mediante satélites.

La observación terrestre desde el espacio se describe como un elemento central en las estructuras de seguridad modernas. La tecnología se emplea para inteligencia, vigilancia y reconocimiento, así como para la gestión de crisis y el apoyo a la toma de decisiones operativas.

«En materia de seguridad y defensa, el conocimiento es poder, y desde la órbita ese conocimiento es constante, imparcial y sin fronteras. Junto con la ESA, identificaremos las vías tecnológicas más prometedoras para garantizar que la UE mantenga su capacidad de observación terrestre en apoyo de la seguridad y la defensa de nuestro continente», afirma André Denk, director general de la EDA.

El estudio se centra en tecnología de imagen, sistemas de radar de nueva generación, inteligencia de señales y análisis de grandes volúmenes de datos. La gestión de datos se destaca especialmente como un factor crítico, en el que la capacidad de procesar e interpretar información con rapidez resulta determinante.

La iniciativa forma parte de una ambición europea más amplia de reforzar la resiliencia y reducir la dependencia de actores externos en lo que se describe como tecnologías de importancia estratégica.