El Instituto Sueco de Investigación en Defensa (FOI) ha publicado un informe en el que se argumenta que, sin pretenderlo, las organizaciones de hoy repiten tácticas de un manual de sabotaje estadounidense de 1944. El documento señala la burocracia, las largas cadenas de decisión y la aversión al riesgo como factores clave.

El informe se basa en el Simple Sabotage Field Manual (Manual de campo para el sabotaje simple), publicado por la Oficina de Servicios Estratégicos de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. La publicación se apoya en conferencias impartidas por el equipo cibernético de las Fuerzas Armadas suecas, Pergite, durante las jornadas de liderazgo de la Agencia Sueca de Servicios de Tecnología de la Información para la Defensa (FMTIS).

"El manual sigue siendo relevante hoy en día, sobre todo porque demuestra que podemos ralentizar una organización sin darnos cuenta y con medios sencillos. Eso ocurre a través del exceso de burocracia, las largas cadenas de decisión, las reuniones, la aversión al riesgo y un enfoque centrado en los procesos en lugar de en los resultados", escribió el autor Johan Nordström en LinkedIn.

El manual aconseja a los saboteadores que envíen los asuntos a comités de al menos cinco personas. El informe señala que los individuos contribuyen menos cuando forman parte de grupos grandes. También cita un estudio del Standish Group sobre 20.000 proyectos de software. Ese estudio concluyó que la capacidad de tomar decisiones rápidas era el factor individual más importante para el éxito.

Exigir tres aprobaciones cuando bastaría con una genera cuellos de botella, afirma el informe. Asimismo, señala específicamente el sistema de informes dentro de las Fuerzas Armadas.

"En el contexto de las Fuerzas Armadas, el seguimiento y la evaluación se han comparado a veces con las sandías: verdes por fuera, rojas por dentro. El estado de un proyecto 'mejora' y se reporta como dentro del calendario previsto a medida que asciende en la jerarquía, aunque el proyecto haya reportado retrasos o problemas", señala el informe.

El FOI recomienda resolver las órdenes poco claras cara a cara, o por teléfono o videollamada, en lugar de por correo electrónico.