El Instituto de Investigación para la Defensa Total (FOI, por sus siglas en sueco) ha desarrollado un nuevo marco analítico para estudiar la capacidad militar de China. El objetivo es reforzar la base de conocimiento de Suecia en un ámbito que se considera de creciente importancia en el desarrollo de la política de seguridad global, según indica el FOI en un comunicado de prensa.

El marco consta de tres partes y abarca tanto los recursos materiales como la doctrina, los objetivos estratégicos y las condiciones organizativas. Ha sido desarrollado en el marco de un encargo del Ministerio de Defensa sueco y constituye la base para los próximos estudios del FOI sobre el poder militar chino. El nuevo marco también puede utilizarse para analizar la capacidad militar de otros países.

– El desfile militar celebrado recientemente en Pekín muestra la rapidez con la que China ha modernizado sus fuerzas armadas. Nuestra investigación pretende ser un complemento a la investigación dominada por Estados Unidos en este ámbito, afirma Oscar Almén, director de investigación del FOI.

Según el informe del FOI, China ha pasado en poco tiempo de contar con unas fuerzas armadas infrafinanciadas y con equipamiento obsoleto a disponer de una fuerza moderna dotada de sistemas avanzados. No obstante, carece de experiencia en combate y su capacidad de interoperabilidad con otros países se considera limitada.

Los investigadores destacan que la perspectiva china es fundamental para el análisis. Las preguntas sobre cómo percibe China su entorno internacional, qué amenazas identifica el país y cómo gestiona la organización militar sus propias debilidades ocupan un lugar central.

– No basta con contar carros de combate. A pesar de la limitada transparencia, existen fuentes y datos que pueden ofrecer información valiosa, señala Christopher Weidacher Hsiung, investigador del FOI.