Los agentes biológicos de combate pueden utilizarse para debilitar los sistemas sanitarios, el suministro de alimentos y la economía. Así se desprende de un nuevo documento de la Agencia de Investigación para la Defensa Total (FOI, por sus siglas en sueco) sobre riesgos, protección y preparación ante el panorama de amenazas actual.

En un contexto de seguridad cambiante, las armas biológicas pueden emplearse tanto en conflictos armados como como herramienta en operaciones de influencia e híbridas. Así lo constatan los investigadores del FOI en la nueva publicación FOI informa sobre armas biológicas.

– El FOI constituye una competencia experta nacional en materia de armas biológicas. En el documento, nuestros expertos analizan, entre otros aspectos, cómo podría desarrollarse la guerra biológica, la protección contra ataques, la identificación e investigación de ataques sospechosos, así como la política y los conceptos de la OTAN en materia de protección contra armas biológicas, afirma Åsa Scott, jefa de la división de Protección y Seguridad NRBQ del FOI.

El documento ofrece una visión integral del panorama de amenazas actual y describe cómo los agentes biológicos de combate —microorganismos patógenos o toxinas— pueden utilizarse para dañar a personas, animales y plantas. Además de las consecuencias directas para la salud, tales ataques pueden tener amplios efectos sociales al afectar al suministro de alimentos, la economía y otras funciones críticas.

La publicación está dirigida especialmente a los actores de la defensa total (totalförsvar) que trabajan en la prevención, protección o recuperación de la capacidad de la sociedad ante un ataque biológico.

Los investigadores consideran que la probabilidad de un ataque biológico a gran escala contra Suecia es baja, pero que las consecuencias serían tan graves que los preparativos son necesarios. Esto puede incluir reservas de contramedidas médicas, acceso a equipos de protección y preparación del sistema sanitario.

– El uso de armas biológicas puede tener grandes consecuencias para la economía nacional, el comercio, el suministro de alimentos y la capacidad de apoyo al país anfitrión dentro de la OTAN. Por ello, es importante que todos los actores de la sociedad estén atentos e informen de cualquier anomalía, señala Johanna Thelaus, directora de investigación y editora de FOI informa sobre armas biológicas.

Al mismo tiempo, se considera posible que las armas biológicas se utilicen de forma más encubierta, por ejemplo para perturbar funciones sociales, influir en el comercio o poner a prueba la preparación de Suecia. Tales ataques pueden ser difíciles de distinguir de brotes de enfermedades naturales o de agentes dañinos, y pueden formar parte de la guerra híbrida.

FOI informa sobre armas biológicas es la primera entrega de una nueva serie de publicaciones destinada a reforzar el conocimiento sobre las amenazas y los riesgos relevantes para la defensa total.