La Organización de Materiales y Adquisiciones del Ministerio de Defensa danés (FMI, por sus siglas en danés: Forsvarsministeriets Materiel- og Indkøbsstyrelse) establece el Centro de Tecnología e Innovación para reforzar las capacidades en guerra electrónica. La unidad reunirá experiencia técnica y asesoramiento para responder a las exigencias del moderno entorno de combate.
La guerra electrónica (GE) ha pasado de ser un ámbito de nicho a convertirse en un factor decisivo para las operaciones militares modernas, según indica el FMI en un comunicado de prensa. Para hacer frente a esta evolución, el FMI ha creado una nueva unidad dentro de su división de desarrollo. El nuevo centro sustituye al Værnsfælles Videncenter (Centro de Conocimiento Conjunto de las Fuerzas Armadas danesas) y se compone de tres partes: la Sección Técnica, la Sección de GE y la Unidad de Innovación de la Defensa Danesa (DDIU, por sus siglas en inglés: Danish Defence Innovation Unit).
Kristian Pedersen, jefe de la Sección Técnica y jefe en funciones de la Sección de GE, describe el ámbito como central para todo, desde las comunicaciones por radio y datos hasta los sistemas de radar.
– Si no se es consciente de las amenazas y se carece de métodos para actuar cuando se está expuesto a la guerra electrónica del adversario, entonces uno está condenado, afirma.
El FMI señala que el objetivo de esta iniciativa es transformar el profundo conocimiento técnico en asesoramiento concreto para la defensa danesa. Esto abarca desde pruebas y simulaciones hasta la evaluación de nuevos sistemas antes de su adquisición. El FMI anuncia que procederá a reclutar nuevos técnicos y asesores para la Sección de GE a lo largo de 2026.
– Debemos contar con la experiencia técnica profunda para poder asesorar a quienes están a bordo de los buques, en los aviones y sobre el terreno, tanto cuando el FMI deba adquirir algo como cuando la Defensa deba emplearlo, afirma Kristian Pedersen.
El FMI sostiene que la necesidad de reforzar las capacidades de GE queda subrayada por las experiencias de la guerra en Ucrania, donde la interferencia (jamming) y el engaño (spoofing) de drones y comunicaciones son una realidad cotidiana. La evolución es rápida y las soluciones que funcionan hoy pueden quedar obsoletas con rapidez. Un ejemplo de adaptación tecnológica son los drones guiados mediante cable de fibra óptica para eludir las interferencias de radio.
Kristian Pedersen subraya que la capacidad no se limita únicamente a la protección.
– Sería ingenuo centrarse únicamente en el aspecto defensivo. Si nosotros mismos no disponemos de la capacidad y no podemos emplearla, estamos cediendo una ventaja, afirma.
La nueva estructura deberá garantizar que la guerra electrónica quede integrada en todas las adquisiciones militares, ya sea en el ámbito aéreo, naval o de vehículos terrestres.

