Las Fuerzas Armadas de Suecia (Försvarsmakten) anuncian que, por primera vez en la historia, han puesto en órbita un satélite militar sueco de reconocimiento y vigilancia. El lanzamiento tuvo lugar el domingo 3 de mayo y, según las Fuerzas Armadas, proporcionará a Suecia una mayor capacidad para analizar amenazas a escala global.

El lanzamiento se enmarca en el programa espacial de las Fuerzas Armadas, mediante el cual Suecia tiene previsto ampliar su presencia en el espacio. El satélite puesto en órbita el domingo es el primero de una decena que se lanzarán en los próximos años, según un comunicado de prensa de las Fuerzas Armadas.

«Nuestra expansión en el dominio espacial ha avanzado a una velocidad récord. Ahora contamos con una capacidad nacional y sistemas propios en el espacio. Esto nos ofrece una imagen más completa de nuestra área de operaciones, incluidas zonas de difícil vigilancia como el Ártico, así como áreas que anteriormente no podíamos supervisar», declara el jefe espacial de las Fuerzas Armadas, el contralmirante Anders Sundeman, en el comunicado de prensa.

El satélite es fabricado por la empresa Planet Labs, puede capturar imágenes de alta resolución desde órbita baja y fue lanzado a bordo de un cohete Falcon 9 desde la base espacial de Vandenberg, en California. Al mismo tiempo, la división espacial del Estado Mayor del Aire ha iniciado los trabajos para establecer un Centro de Operaciones Espaciales. Este nuevo centro de mando operativo reforzará la capacidad espacial de las Fuerzas Armadas al permitir la producción de un cuadro de situación espacial integrado, así como el mando de los satélites de la institución.

El general de división Jonas Wikman, jefe de la Fuerza Aérea sueca (Flygvapnet), ha comentado el hito en redes sociales:

«Hoy las Fuerzas Armadas entran en la siguiente fase del establecimiento de capacidades en el espacio. Personal, satélites, centro de mando e infraestructura incrementan la capacidad de conciencia situacional y de combate multidominio», escribe en X.

El coronel Carl «Wiseman» Bergqvist, jefe de la Escuela de Combate Aéreo, también ha comentado el acontecimiento:

«Un pequeño paso para el mundo, pero un paso enormemente significativo para la capacidad defensiva sueca. Además de todas las demás posibilidades que esto ofrece en materia de obtención de información, constituye también una parte vital de la cadena funcional para el ataque de objetivos terrestres de largo alcance en profundidad dentro del territorio enemigo», escribe en X.

En enero de 2025, el Ministerio de Defensa sueco anunció que Suecia había puesto en órbita un primer satélite escasos seis meses antes. Dicho satélite fue descrito como un proyecto de prueba y experimentación de cara a futuros lanzamientos.

Según las Fuerzas Armadas, el programa espacial ha podido establecerse con mayor rapidez que el objetivo previamente fijado para 2030. Esto se debe, entre otros factores, a una estrecha colaboración con la Administración de Material de Defensa de Suecia (FMV) y a la participación del Instituto de Investigación de Defensa de Suecia (FOI), según el comunicado de prensa.