Para autoridades, fuerzas armadas y otras actividades críticas para la sociedad, una interrupción en la infraestructura digital puede afectar rápidamente la capacidad de mantener las operaciones. Esto exige entornos informáticos que puedan seguir funcionando incluso ante, por ejemplo, la pérdida de comunicaciones, ciberataques u otras perturbaciones.

Avalanche es la respuesta de Expando a este tipo de necesidad de continuidad. La plataforma puede utilizarse completamente desconectada, trasladarse junto con los datos que necesitan protección y emplearse para procesar información cerca del lugar donde esta se recopila y donde se toman las decisiones.

"Para nosotros, el núcleo es la resiliencia digital operativa. Las actividades críticas deben poder continuar incluso cuando la infraestructura ordinaria no lo hace. Avalanche permite a las organizaciones mantener el control sobre sus datos y seguir utilizándolos en tales circunstancias", afirma Carl Johan Runer, director general de Expando.

AWS (Amazon Web Services) destaca ahora Avalanche en su propia comunicación sobre cómo las organizaciones públicas europeas pueden construir una infraestructura de datos por capas que abarque desde el extremo operativo y las instalaciones propiedad del cliente hasta la nube. Avalanche utiliza almacenamiento de objetos compatible con S3 y autenticación compatible con IAM (Gestión de Identidades y Accesos), lo que permite conectar la plataforma a los servicios de AWS cuando existe conectividad.

Al mismo tiempo, Avalanche no está vinculada a AWS. La plataforma puede utilizarse de forma independiente o integrarse en otros entornos informáticos y de nube ya existentes. Para Expando, la comunicación de AWS es, por tanto, sobre todo un ejemplo de un enfoque más amplio en el que los servicios en la nube se complementan con capacidad local y desconectada.

"Que AWS destaque esta cuestión demuestra que la resiliencia digital debe abarcar más de lo que ocurre en la nube. Las organizaciones necesitan poder beneficiarse de los servicios en la nube y, al mismo tiempo, contar con un plan sobre cómo gestionar los datos críticos cuando la conectividad o la infraestructura ordinaria no estén disponibles", continúa Carl Johan Runer.

Un ejemplo que AWS menciona es Ucrania. Durante 2022, la empresa ayudó a migrar y proteger más de 15 petabytes de datos de las autoridades ucranianas tras la invasión a gran escala de Rusia. Según Expando, esta experiencia ilustra la necesidad de contar, ya antes de una crisis, con la capacidad de proteger y trasladar información crítica si la infraestructura ordinaria se ve amenazada.

Avalanche ha sido desarrollada y es propiedad de Expando en Suecia, y se basa en un robusto chasis de aluminio que cumple con el estándar MIL-STD-810. Dependiendo de la configuración, la plataforma puede ofrecer hasta 3.360 terabytes de capacidad de almacenamiento y puede utilizarse de forma independiente o como parte de una arquitectura informática más amplia.

Según Expando, esta capacidad puede utilizarse de varias maneras. Los datos pueden gestionarse localmente donde no hay conectividad, los entornos de almacenamiento pueden trasladarse a un lugar más seguro en caso de una perturbación, y la información puede procesarse cerca de la fuente cuando grandes volúmenes de datos o una comunicación limitada hacen poco práctico transportar primero la información a un centro de datos centralizado.

"Las organizaciones europeas no deberían tener que hacerse dependientes de un entorno informático concreto para garantizar la continuidad. Avalanche ha sido desarrollada para darles control sobre sus datos críticos y la posibilidad de decidir por sí mismas cuándo deben gestionarse localmente, trasladarse o conectarse con servicios en la nube", concluye Carl Johan Runer.