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Europa asume un papel más importante en el liderazgo de la OTAN

Los aliados de la OTAN han acordado una nueva estructura de mando en la que las naciones europeas asumen el control de todos los Comandos de Fuerzas Conjuntas operativos, mientras que Estados Unidos asume la responsabilidad de todos los comandos de componentes de teatro. El cambio se implementa para dar a Europa un papel más importante en el liderazgo militar, mientras se garantiza el compromiso continuo de Estados Unidos a través de, entre otros, el puesto de SACEUR.

Europa asume un papel más importante en el liderazgo de la OTAN

Los aliados de la OTAN han acordado una nueva distribución de responsabilidades dentro de la estructura de mando de la alianza. El cambio implica que las naciones europeas asumen el mando de todos los cuarteles generales operativos, mientras que Estados Unidos aumenta su enfoque en el mando naval.

Según un comunicado de prensa de la OTAN, la alianza acordó los cambios el 6 de febrero de 2026. El objetivo es otorgar a los aliados europeos, incluidos los estados miembros más recientes, un papel más destacado en el mando militar.

El Reino Unido asumirá el mando del Joint Force Command Norfolk e Italia tomará la responsabilidad del Joint Force Command Naples. Ambos cuarteles generales están actualmente dirigidos por Estados Unidos. Alemania y Polonia compartirán el mando del Joint Force Command Brunssum mediante un sistema de rotación.

Esto significa que los tres Joint Force Commands, responsables del mando operativo en situaciones de crisis y conflicto, estarán dirigidos por oficiales europeos.

Al mismo tiempo, Estados Unidos asume el mando de los tres theater component commands. Esto incluye una nueva responsabilidad sobre el Allied Maritime Command (Mando Marítimo Aliado), al tiempo que el país mantiene el liderazgo del Allied Land Command (Mando Terrestre Aliado) y el Allied Air Command (Mando Aéreo Aliado).

Los cambios se implementarán de forma gradual durante los próximos años, en consonancia con las rotaciones de personal ordinarias.

El acuerdo forma parte de un reequilibrio destinado a distribuir las responsabilidades de manera más equitativa dentro de la alianza. No obstante, la OTAN aclara que el compromiso de Estados Unidos con el mando y el control se mantiene, entre otras cosas porque el cargo de Supreme Allied Commander Europe (SACEUR, Comandante Supremo Aliado en Europa) seguirá siendo ocupado por un oficial estadounidense.