La Comisión Europea y la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, presentaron una nueva estrategia ártica el 20 de octubre. La seguridad y la resiliencia son la primera de sus cuatro prioridades.
"La seguridad ártica es seguridad europea", afirmó Kallas en el anuncio de la Comisión.
Según la estrategia, la UE planea crear un Centro de Seguridad Marítima (Maritime Security Hub), liderado por los Estados miembros, para el intercambio de información. También respaldará un Centro de Cables Árticos (Arctic Cable Hub) para supervisar, proteger y ayudar a reparar los cables submarinos en la región del Atlántico Norte y el Ártico. La UE tiene previsto proponer un proyecto piloto de conocimiento del entorno marítimo ártico (maritime domain awareness) para 2027.
La UE cartografiará las necesidades de rompehielos y estudiará opciones para compartir y poner en común buques. También planea adquirir más satélites IRIS² para extender las comunicaciones gubernamentales seguras hasta el Ártico. El Fondo Europeo de Defensa ya respalda diez proyectos relacionados con necesidades árticas, por un valor total de unos 260 millones de euros.
La estrategia señala que Rusia está ampliando su despliegue militar en el Ártico. Cita incursiones de drones, interferencias de señales GNSS (sistemas globales de navegación por satélite) y sabotajes de cables submarinos. También indica que las ambiciones estratégicas de China en el Ártico europeo están creciendo a medida que profundiza su asociación con Rusia. Según la Comisión, el trabajo de la UE en el Ártico debe complementar el de la OTAN.
"Tenemos que actuar y cambiar nuestra postura estratégica", declaró la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en una declaración en Estrasburgo. Señaló que Rusia está reconstruyendo su presencia militar en el Ártico y aplicando estrategias híbridas contra sus vecinos.

