El servicio de inteligencia militar danés Forsvarets Efterretningstjeneste (FE) evalúa que Rusia lleva a cabo actualmente una forma de guerra híbrida contra la OTAN y Occidente. Así se desprende de un nuevo informe público publicado el 3 de octubre.
En el informe, el FE describe la guerra híbrida como el uso combinado de herramientas políticas, económicas, informativas y militares destinadas a debilitar a otros estados sin sobrepasar el umbral del conflicto armado. Según el servicio de inteligencia, es muy probable que la amenaza procedente de Rusia en este ámbito aumente en los próximos años.
El FE constata que Rusia probablemente se considera a sí misma en conflicto con Occidente, y que actúa en consecuencia con medidas que se sitúan por debajo del umbral que activaría la garantía de defensa colectiva de la OTAN, el Artículo 5.
El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, comentó el informe en una rueda de prensa:
– Rusia está librando una guerra híbrida contra la OTAN y Occidente. Eso exige un mayor rearme y una cooperación sólida —de hecho, más sólida que nunca. Rusia intenta dividirnos, pero no lo permitiremos, declaró.
La evaluación también enumera los niveles de amenaza actuales contra Dinamarca:
- Sabotaje contra las fuerzas armadas danesas: nivel de amenaza alto
- Ciberataques destructivos: nivel de amenaza medio
- Provocaciones militares contra países de la OTAN: nivel de amenaza alto
- Operaciones de influencia contra Dinamarca: nivel de amenaza bajo
- Ataque militar convencional contra Dinamarca: sin amenaza
Como ejemplos del panorama de amenaza híbrida se mencionan las crecientes violaciones del espacio aéreo de países de la OTAN, especialmente en Polonia, Estonia, Finlandia y Rumanía, así como intentos de sabotaje en Europa. Además, se cita un caso concreto en Dinamarca en el que una planta de tratamiento de agua fue atacada por grupos de hackers prorrusos en diciembre de 2024, lo que provocó que algunos hogares se quedaran temporalmente sin suministro de agua.
Al mismo tiempo, el FE evalúa que Rusia probablemente considera que tiene margen para continuar los ataques híbridos sin arriesgarse a represalias directas. El objetivo, según el informe, es socavar gradualmente la cohesión política de la OTAN.


