Dinamarca lleva a cabo la mayor inversión individual en su historia en materia de defensa, con la adquisición de ocho sistemas terrestres de defensa aérea. La decisión fue adoptada por los partidos que respaldan el Acuerdo de Defensa danés y abarca tanto sistemas de largo como de medio alcance, con un coste estimado de 58.000 millones de coronas danesas.

Según el ministro de Defensa Troels Lund Poulsen, la inversión es una consecuencia directa del deterioro de la situación de seguridad.

"La experiencia de Ucrania demuestra que la defensa aérea terrestre desempeña un papel decisivo en la protección de la población civil, entre otros, frente a los ataques aéreos rusos", afirma en un comunicado de prensa del Ministerio de Defensa danés.

Para los sistemas de largo alcance, Dinamarca ha elegido el franco-italiano SAMP/T, mientras que las opciones para los sistemas de medio alcance incluyen el NASAMS (Sistema Avanzado de Misiles Tierra-Aire Nacional) de fabricación noruega, el alemán IRIS-T y el francés VL MICA. Según el jefe de Defensa Michael Hyldgaard, el objetivo es crear una protección por capas capaz de hacer frente a distintos tipos de amenazas.

La adquisición implica que la defensa aérea estará desplegada en todo el territorio danés para proteger a la población, las ciudades y las infraestructuras críticas. El primer sistema entrará en servicio operativo ya en 2025, y la capacidad se irá ampliando de forma gradual.

– La decisión de recurrir a varios proveedores, en lugar de uno o dos, permite acortar los plazos de entrega. Esto significa que podemos alcanzar más rápidamente una capacidad conjunta de defensa aérea terrestre y, de este modo, apoyar de la mejor manera posible el rápido desarrollo de la capacidad de combate danesa, afirma el teniente general Per Pugholm Olsen, jefe de la Organización Danesa de Adquisición y Logística de Defensa (DALO, Forsvarsministeriets Materiel- og Indkøbsstyrelse).