Los demás estados costeros del Mar Báltico y el Mar del Norte, entre ellos Suecia y el Reino Unido, advierten en una carta conjunta a la industria marítima sobre el aumento de las interferencias en la navegación por satélite y la manipulación de datos AIS. Los países señalan a Rusia como la fuente de los problemas y exigen un cumplimiento más estricto de las normas marítimas internacionales para contrarrestar los riesgos.
En la carta, firmada por 14 naciones incluidos los países nórdicos, se constata que la navegación marítima moderna ha desarrollado una dependencia crítica de la navegación por satélite (GNSS, por sus siglas en inglés: Global Navigation Satellite System) para el posicionamiento y la sincronización horaria (PTN).
– Estas perturbaciones, que tienen su origen en la Federación Rusa, comprometen la seguridad de la navegación marítima internacional. Todos los buques están en zona de riesgo, escriben los países en la carta.
Además de las interferencias en los sistemas de navegación, los firmantes también señalan el problema del spoofing, o falsificación, de datos AIS (Automatic Identification System, Sistema de Identificación Automática). Esto socava la capacidad de coordinación del tráfico marítimo y dificulta las operaciones de rescate en caso de accidente.
El llamamiento vincula la situación de seguridad con el creciente uso de las denominadas flotas fantasma, destinadas a eludir las sanciones internacionales. Para mantener la seguridad en el Mar Báltico y el Mar del Norte, los países exigen que todos los buques cumplan estrictamente el derecho internacional.
Entre los requisitos específicos enumerados se incluye que los buques deben navegar bajo el pabellón de un único estado, mantener una certificación y un seguro válidos, así como notificar los incidentes que impliquen vertidos de petróleo u otras sustancias nocivas.
Las autoridades instan a la comunidad marítima internacional a garantizar que los buques dispongan de la capacidad suficiente y de tripulaciones debidamente formadas para poder navegar con seguridad incluso en caso de pérdida de señal GNSS. Asimismo, se hace un llamamiento a la cooperación en el desarrollo de sistemas alternativos de radionavegación terrestres que puedan utilizarse en caso de que los sistemas satelitales sean perturbados.
La carta, publicada en el sitio web del Gobierno británico, está firmada por Bélgica, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Islandia, Letonia, Lituania, los Países Bajos, Noruega, Polonia, Suecia y el Reino Unido.

