Para satisfacer los requisitos modernos y simplificar la logística, el combustible se estandariza al diésel y se actualizan varios componentes técnicos. La renovación incluye, entre otros, la sustitución del motor, la caja de cambios y el generador, así como la instalación de un nuevo calefactor diésel.
Los primeros vehículos actualizados están previstos para su entrega durante el primer trimestre de 2025, con un despliegue gradual a las distintas unidades hasta la conclusión del proyecto en 2027.

